La presentación del plan financiero realizada este lunes por el ministro de Economía, Luis Caputo, fue bien recibida por los mercados. Luego de que el Gobierno detallara cómo prevé afrontar los vencimientos de deuda hasta 2027, el riesgo país volvió a bajar y quedó cerca de perforar los 400 puntos básicos, mientras que las acciones de los bancos argentinos que cotizan en Wall Street registraron subas promedio del 5%.
Durante la conferencia de prensa, Caputo aseguró que el Tesoro llegará al próximo año con un colchón financiero de unos US$ 3.700 millones, producto del financiamiento adicional conseguido durante 2026. Acompañado por el viceministro de Economía, José Luis Daza, y el secretario de Finanzas, Federico Furiase, sostuvo además que emitir deuda en el exterior es “una opción, no un objetivo”, aunque el desafío seguirá siendo afrontar vencimientos que rondarán los US$ 25.000 millones en 2027.
En ese contexto, el director del Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica de Santa Fe, Lic. Alberto Daniel Papini, dialogó con Está Pasando y analizó el alcance del anuncio oficial, la situación de la deuda pública y las condiciones que deberán cumplirse para que el plan financiero tenga éxito.
Refinanciar el capital y pagar los intereses
Papini explicó que la estrategia presentada por el Gobierno consiste en mantener estable el nivel de endeudamiento mientras se cancelan únicamente los intereses utilizando el superávit fiscal.
“Lo que dice el ministro es que va a renovar la deuda, no va a pagar el capital. Los intereses se van pagando con los ahorros que produce el superávit fiscal. Entonces la estrategia es mantener la deuda en el mismo nivel y, si el país empieza a crecer, esa deuda va a representar cada vez menos”, explicó.
El economista sostuvo que el objetivo inmediato es sostener la confianza de los mercados para reducir el costo del financiamiento.
“Si Argentina logra acceder al mercado internacional pagando tasas más bajas, el Estado tendrá un menor costo financiero. Hoy se financia alrededor del 6%; si pudiera hacerlo al 3%, gastaría mucho menos en intereses”, señaló.
En ese sentido, explicó que la baja del riesgo país es un indicador clave porque refleja la diferencia entre la tasa que paga Argentina y la que pagan los países considerados más seguros.
“Cuando baja el riesgo país significa que baja la tasa que el mercado le exige al país para prestarle dinero. Ese es uno de los objetivos que busca el Gobierno”, indicó.
El costo del ajuste y el desafío de conseguir dólares
Durante la entrevista en Está Pasando, Papini también analizó cómo se consiguió el superávit fiscal que hoy permite sostener esta estrategia.
Según explicó, el equilibrio de las cuentas nacionales se alcanzó mediante una fuerte reducción del gasto público.
“El presupuesto nacional destinaba cerca del 8% a obra pública y hoy está alrededor del 2%. Además hubo una fuerte reducción de transferencias a las provincias, de salarios y de jubilaciones. Con ese esquema el Gobierno pasó del déficit al superávit fiscal”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que parte de esa carga fue trasladada a las provincias, que debieron asumir obras y programas que antes financiaba la Nación.
“La deuda que hoy no tiene la Nación, en muchos casos la tienen las provincias. Santa Fe, por ejemplo, tuvo que hacerse cargo de obras nacionales, viviendas y rutas que antes financiaba el Gobierno nacional”, remarcó.
Finalmente, Papini consideró que el principal interrogante no pasa solamente por el plan financiero, sino por la capacidad del país para generar los dólares necesarios que permitan afrontar los próximos vencimientos.
“Argentina tendrá que enfrentar pagos muy importantes el año próximo. Para eso será fundamental que haya una buena cosecha, que ingresen inversiones y, sobre todo, que no haya fuga de divisas”, sostuvo.
Y concluyó que el mensaje del Gobierno apunta principalmente a transmitir previsibilidad a los mercados.
“Lo que está haciendo el ministro es darle seguridad al mercado de que el ajuste continuará y de que el país podrá seguir pagando los intereses mientras busca refinanciar el resto de la deuda. Esa confianza será determinante para conseguir financiamiento en mejores condiciones”, concluyó.
