La organización Fuerza Común puso en marcha una nueva edición de la campaña “Santa Fe Sin Hambre”, una iniciativa que convoca a voluntarios para relevar la situación de los comedores y copas de leche de la ciudad con el objetivo de obtener un diagnóstico actualizado sobre el impacto de la crisis alimentaria.
En diálogo con Está Pasando, el dirigente de Fuerza Común, Pablo Lando, explicó que la propuesta retoma una experiencia realizada hace dos años y busca “visibilizar y cuantificar” una realidad que, según advirtió, se profundizó en el último tiempo.
“Estamos con la decisión de no naturalizar este cuadro social que vemos todos los días en distintos rincones de la ciudad. Queremos ponerle un número que ayude a sacudir conciencias y responsabilidades”, sostuvo Lando durante la entrevista.
El dirigente señaló que el relevamiento permitirá conocer cuántas personas dependen diariamente de los comedores comunitarios para acceder a un plato de comida y comparar esos datos con los obtenidos en 2024.
Además, vinculó el deterioro de la situación social con la reducción de políticas nacionales de asistencia.
Según expresó, la interrupción del envío de alimentos secos por parte del Gobierno nacional obligó a que municipios, la Provincia y organizaciones sociales debieran sostener gran parte de la asistencia alimentaria. “Si no existieran estos espacios comunitarios, el cuadro sería realmente una catástrofe”, afirmó.
Cómo será el relevamiento y qué datos buscarán
La campaña prevé recorrer 36 comedores y copas de leche ya registrados. Los voluntarios realizarán encuestas breves mediante una aplicación para relevar tanto a las personas que asisten como a quienes sostienen esos espacios comunitarios.
Entre los datos que buscarán registrar figuran si quienes concurren tendrían garantizado un plato de comida en caso de no existir el comedor, si asisten a otros espacios similares y cuáles son las condiciones en las que funcionan estas instituciones.
Lando explicó que también pondrán el foco en la denominada feminización de la pobreza, ya que el relevamiento anterior mostró que la mayoría de las personas que concurren a retirar alimentos y quienes trabajan diariamente en comedores y copas de leche son mujeres.
“Queremos seguir pensando políticas públicas vinculadas a la alimentación, la salud y la cuestión de género. Hace dos años encontramos muchas personas con enfermedades que se agravaban por la mala alimentación, y hoy creemos que esa realidad puede ser aún más crítica”, señaló.
El dirigente agregó que, en muchos casos, los comedores priorizan “saciar el hambre” antes que ofrecer una alimentación nutricionalmente adecuada, una situación que se vuelve aún más compleja durante los meses de bajas temperaturas.
Quienes deseen sumarse como voluntarios o registrar un comedor o copa de leche pueden hacerlo a través de los formularios disponibles en el sitio web de Fuerza Común.





















