La delicada situación económica que atraviesa el país continúa golpeando con fuerza a los hogares del Gran Santa Fe. Un relevamiento privado reveló que casi el 30% de las viviendas del aglomerado urbano se encuentra por debajo de la línea de pobreza, mientras que otro amplio sector permanece en una situación de alta fragilidad económica.
El estudio, elaborado a partir de datos oficiales de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), mostró además un marcado crecimiento de la desigualdad social y una pérdida de solidez de la clase media en la capital santafesina y su área metropolitana.
La pobreza y la vulnerabilidad afectan a la mayoría de los hogares
Según el informe, el 29,6% de los hogares del Gran Santa Fe no alcanza ingresos suficientes para cubrir la canasta básica, mientras que otro 33% integra el segmento denominado “clase media vulnerable”.
Esto significa que una gran parte de las familias logró ubicarse apenas por encima de la línea de pobreza, aunque continúa expuesta a cualquier caída de ingresos, aumento de tarifas o suba de precios.
El trabajo también detectó que solo una pequeña proporción de los hogares pertenece a los sectores de mayores ingresos, lo que refleja una estructura social cada vez más desigual.
El impacto del ajuste económico nacional
El deterioro del poder adquisitivo, la inflación acumulada y el fuerte aumento del costo de vida aparecen entre las principales causas que explican la situación actual.
Especialistas advirtieron que los alquileres, los servicios y los gastos vinculados a la vivienda son algunos de los rubros que más presión generan sobre los ingresos familiares.
En ese contexto, muchas familias lograron sostenerse únicamente gracias a ingresos informales o asistencia social, aunque sin alcanzar estabilidad económica real.
La incertidumbre económica nacional y la pérdida de capacidad de consumo continúan afectando especialmente a los sectores medios y trabajadores.
Santa Fe muestra mayores niveles de desigualdad
El análisis comparó además la realidad social del Gran Santa Fe con la del Gran Paraná y detectó diferencias importantes.
Mientras la capital santafesina presenta una mayor concentración de hogares en situación vulnerable y también en los sectores de ingresos altos, Paraná mantiene una clase media más amplia y estable.
Esa diferencia refleja un escenario de mayor polarización social en Santa Fe, donde la recuperación económica todavía no logra consolidarse en amplios sectores de la población.
Familias que viven al límite
Uno de los datos que más preocupación genera es el crecimiento de la llamada “clase media vulnerable”, integrada por hogares que superan apenas la línea de pobreza pero permanecen en una situación inestable.
Se trata de familias altamente sensibles a cualquier variación económica, como aumentos de precios, caída de salarios o pérdida de empleo.
El informe advierte que un nuevo deterioro del contexto económico nacional podría empujar rápidamente a miles de hogares nuevamente hacia la pobreza.
El desafío de recuperar estabilidad económica
El escenario social expuesto por el relevamiento refleja las dificultades que atraviesan muchas familias para sostener sus ingresos en un contexto marcado por la inflación y el ajuste económico.
La pérdida de previsibilidad y el aumento constante del costo de vida continúan generando preocupación en distintos sectores sociales y económicos de la región.
Mientras tanto, la fragilidad de la clase media aparece como uno de los principales desafíos para el corto y mediano plazo.
