El ministro de Trabajo de Santa Fe, Roald Báscolo, dialogó en exclusiva con LT9 sobre el complejo escenario laboral que atraviesa la provincia en sintonía con el contexto nacional. A pesar de un incremento del desempleo a nivel país, que alcanzó los 7,5 puntos en el último trimestre, el funcionario resaltó que los grandes centros urbanos santafesinos logran mantenerse por debajo de esa cifra.
“El Gran Rosario está en un 6,5% y el Gran Santa Fe en un 4,8%. Mientras otros centros como Córdoba, La Plata o Mar del Plata ya rozan los dos dígitos, en nuestra provincia los índices están un poco mejor, pero es algo que nos ocupa desde el primer día”, explicó Báscolo.
El consumo en la mira
Para el ministro, la preocupación central se desplazó de la macroeconomía a la economía cotidiana. “La macro parece medianamente arreglada, pero el problema hoy es la micro. No termina de recuperarse el mercado interno; a la población le cuesta mucho llegar a fin de mes”, señaló.
Báscolo reveló un dato alarmante que empezó a profundizarse en el último semestre: el aumento de la mora. “Tanto en familias como en empresas y emprendedores, vemos tasas de morosidad que triplican o cuadruplican las de hace un año, situándose en el orden del 10%. Esto demuestra claramente que la plata no alcanza”.
Construcción y nuevos incentivos
En cuanto a los sectores específicos, el titular de la cartera laboral destacó que Santa Fe lidera la recuperación del empleo en la construcción, un rubro que a nivel nacional sufrió fuertes pérdidas. “Santa Fe pudo recuperar la totalidad de los puestos gracias a la obra pública provincial récord y al esfuerzo del sector privado”, afirmó.
Asimismo, destacò el lanzamiento de una medida inédita en la Política Tributaria 2026: “Las empresas que contraten nuevo personal formalizado a partir de enero podrán descontar hasta 1.600.000 pesos de Ingresos Brutos por cada trabajador. Es un incentivo directo para fomentar el empleo registrado”.
Conflictividad y el caso Bahco
Consultado sobre los despidos y suspensiones, como el reciente caso de la empresa Bahco, Báscolo admitió que la situación es delicada: “Intervenimos en todos los conflictos para buscar acuerdos de reducción de jornada y evitar despidos, pero hoy la mayor preocupación de los empresarios no es la importación, sino la falta de ventas. No hay consumo”.
Finalmente, el ministro reconoció que el temor por la pérdida del puesto de trabajo y la insuficiencia de los salarios ha incrementado la tensión social en los últimos meses, un indicador que el Gobierno Provincial monitorea de cerca para “capear el temporal” de la crisis nacional.
