El ticket promedio mostró diferencias importantes según el rubro. Cosméticos y perfumería encabezó el ranking, con $88.000 por operación. Le siguieron los electrodomésticos y artículos para el hogar, con $72.581, y calzado y marroquinería, con $67.332.
Otros sectores quedaron por debajo del promedio general. Los equipos periféricos, accesorios y celulares registraron un gasto de $60.089, mientras que indumentaria alcanzó los $55.416. Librería, con $37.638, presentó el ticket más bajo de las categorías relevadas.
Las cifras reflejan una mayor búsqueda de regalos accesibles y decisiones de compra más cuidadosas. En distintos comercios, los clientes priorizaron los precios bajos y dejaron para más adelante la adquisición de productos de mayor valor.
Para sostener las operaciones, los negocios recurrieron a cuotas sin interés, descuentos por pago al contado y promociones bancarias. Sin embargo, estas herramientas también presionaron sobre los márgenes de ganancia.
Cuatro rubros registraron caídas en las ventas
El balance comercial mostró resultados diferentes entre las seis categorías analizadas por CAME. Cuatro tuvieron retrocesos interanuales y dos consiguieron leves avances.
Los electrodomésticos, artefactos para el hogar y equipos de audio y video sufrieron la mayor caída, con un descenso del 3,6%. Cosméticos y perfumería, por su parte, retrocedió un 3,2%, el mismo porcentaje que los equipos periféricos, accesorios y celulares.
Calzado y marroquinería también terminó la fecha en terreno negativo, con una baja del 2,2%. En contraste, librería creció un 3,4% y se convirtió en el rubro con mejor desempeño. Indumentaria tuvo una variación positiva mínima, del 0,1%.
Dentro del segmento de electrodomésticos, la demanda se concentró en aparatos pequeños y alternativas de menor precio. En tecnología, los consumidores postergaron la renovación de celulares y buscaron accesorios más económicos.
La indumentaria logró sostener sus ventas gracias a las prendas livianas y la ropa deportiva. Las promociones también tuvieron un papel central, con propuestas como el 2×1, el 3×2 y descuentos de hasta el 20%.
Qué impacto tuvo el Día de la Madre en los comercios
La celebración tampoco alcanzó para modificar de manera significativa el panorama mensual del comercio minorista.
El 39,9% de los negocios consultados consideró que el Día de la Madre tuvo una incidencia moderada en su actividad. Otro 31,7% afirmó que la fecha aportó ventas, aunque no cambió la situación general del comercio.
En tanto, el 19,3% señaló que la celebración no tuvo impacto en su negocio y apenas el 9% la consideró una fecha clave para impulsar las ventas del mes.
Las expectativas también mostraron resultados dispares. El 51,3% de los comerciantes vendió lo que esperaba, mientras que el 32,5% quedó por debajo de sus proyecciones. El 16,2% restante logró superar los resultados previstos.
Cinco años consecutivos de caída en una fecha clave
Con la retracción del 1,4% registrada en 2026, las ventas por el Día de la Madre acumularon cinco caídas interanuales consecutivas. El resultado confirma las dificultades que enfrenta el comercio minorista para transformar las fechas especiales en motores de crecimiento.
Las promociones y la financiación ayudaron a sostener parte de las operaciones, pero no alcanzaron para revertir la tendencia. El precio de los productos y el dinero disponible continuaron entre los factores centrales a la hora de elegir un regalo.
Así, una de las celebraciones más importantes para el sector volvió a representar un alivio puntual para los comercios, sin generar el impulso necesario para cambiar el escenario de consumo contenido.





















