Santa Fe volvió a ubicarse entre las jurisdicciones con mayor cantidad de femicidios del país al registrar 19 víctimas fatales entre el 1° de enero y el 31 de julio de 2026. De acuerdo con el último informe del Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, que dirige La Casa del Encuentro, la provincia quedó en el segundo lugar a nivel nacional, solo por detrás de Buenos Aires, que acumuló 41 casos, mientras que Córdoba ocupó el tercer puesto con ocho.
En total, durante los primeros siete meses del año se contabilizaron 142 femicidios en todo el territorio argentino. El relevamiento también expuso el fuerte impacto social que deja la violencia de género: 155 niñas y niños perdieron a sus madres y el 72% de ellos son menores de edad.
El informe indicó además que el 55% de los agresores eran parejas o exparejas de las víctimas y que 24 se suicidaron después de cometer el crimen. A su vez, el 69% de los asesinatos ocurrió en la vivienda de la mujer o en el domicilio que compartía con el agresor, lo que vuelve a poner en evidencia que el ámbito doméstico continúa siendo el escenario de mayor riesgo.
Otro dato que encendió las alarmas es que el 17% de las víctimas había realizado una denuncia previa por situaciones de violencia. Desde el Observatorio advirtieron que ese porcentaje refleja que las medidas de protección y la respuesta judicial no lograron impedir los ataques fatales en esos casos.
Las estadísticas también registraron 300 tentativas de femicidio en todo el país durante el mismo período, un indicador que confirma la persistencia de la violencia extrema contra las mujeres.
En ese contexto, La Casa del Encuentro expresó su preocupación por el proyecto de ley impulsado por la senadora Carolina Losada sobre falsas denuncias, que volvería a tratarse el próximo 6 de agosto. Desde la organización sostuvieron que el delito de falso testimonio ya está contemplado en el Código Penal y advirtieron que la iniciativa podría desalentar las denuncias de mujeres víctimas de violencia por temor a no ser creídas o enfrentar consecuencias judiciales.





















