La comunidad universitaria atraviesa uno de los momentos más críticos de las últimas décadas. El rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Franco Bartolacci, trazó un panorama desolador sobre la pérdida del poder adquisitivo y el desfinanciamiento científico que afecta a las instituciones de todo el país.
“El personal docente y no docente está cobrando realmente muy poco. Entre el 50 y el 60 por ciento de los docentes en Argentina percibe un salario que va de los 200.000 a los 400.000 pesos por mes”, detalló Bartolacci, alertando que en muchos casos estos montos “no alcanzan ni siquiera para solventar el colectivo para ir a dar clases”.
El “techo” de la inversión y la comparación con el mundo
Según el rector, la inversión actual en educación y ciencia se ubica en el 0,4% del PBI, una cifra que calificó como el piso histórico de la Argentina. “Países desarrollados como Estados Unidos, Israel o Alemania invierten entre el 4 y el 5 por ciento. Diez veces más. Saben que en la sociedad del conocimiento es estratégico invertir en quienes forman a los futuros médicos, ingenieros y arquitectos”, comparó.
Bartolacci puntualizó que, desde noviembre de 2023, la pérdida del poder adquisitivo docente es del 34%, mientras que el presupuesto universitario sufrió una caída cercana al 30% en el último año.
Fuga de cerebros y el drama de la ciencia
Uno de los puntos más sensibles de la charla fue el impacto en la investigación. Bartolacci advirtió que el 70% de la ciencia nacional se produce en las universidades, pero hoy las líneas de financiamiento están prácticamente cortadas.
“Lo que se pierde en materia científica no se recupera de un momento para el otro. Al cortar un proyecto, a veces perdés 20 años de trabajo. Estamos perdiendo recursos humanos valiosísimos que terminan aceptando propuestas en el exterior”, lamentó el rector ante los micrófonos de la radio.
La respuesta al Gobierno: “Hay que aplicar la Ley de Financiamiento”
Respecto a las propuestas del Gobierno Nacional de otorgar aumentos escalonados y eliminar la recomposición de años anteriores, Bartolacci fue tajante: “Lo que decimos es que hay que convocar a paritarias urgentes y aplicar la Ley de Financiamiento Universitario que ya está aprobada”.
Si bien reconoció que la recomposición no puede ser total “de un momento para el otro” debido al contexto económico, insistió en que es necesario respetar los parámetros legales para dar un horizonte de normalidad a las actividades académicas. “Me queda el optimismo de la voluntad, pero la preocupación es muy profunda”, concluyó.





















