El Masters 1000 de Roma continúa entregando emociones para los tenistas argentinos. Mientras Thiago Agustín Tirante atraviesa el mejor momento de su carrera y sigue avanzando con autoridad en el Foro Itálico, Mariano Navone quedó eliminado luego de un partido desgastante y muy cambiante.
La gran noticia del día volvió a llevar la firma de Tirante. El platense, ubicado en el puesto 69 del ranking ATP, derrotó con mucha personalidad al italiano Flavio Cobolli por 6-3 y 6-4 y consiguió el acceso a los octavos de final del certamen romano, algo inédito para él en un Masters 1000.
Lejos de sentir la presión del público local, el argentino manejó el partido desde el comienzo. Con un juego agresivo, buena movilidad sobre el polvo de ladrillo y mucha solidez desde el fondo de la cancha, logró neutralizar a Cobolli, uno de los jugadores italianos de mejor presente y décimo preclasificado del torneo.
El encuentro duró 1 hora y 35 minutos y mostró a un Tirante muy firme en los momentos importantes. Cada vez que el italiano intentó reaccionar, el argentino respondió con autoridad para sostener la ventaja y cerrar una victoria que ratifica su gran presente en el circuito.
Ahora, el desafío será todavía mayor: en los octavos de final tendrá enfrente al ruso Daniil Medvedev, ex número uno del mundo y actual Top 10, que avanzó tras vencer al español Pablo Lamas Ruiz en tres sets.
La otra cara de la jornada fue la eliminación de Mariano Navone. El bonaerense estuvo muy cerca de seguir avanzando, pero terminó perdiendo frente al serbio Hamad Medjedovic por 4-6, 6-3 y 6-4 en un duelo exigente que superó las tres horas de juego.
Navone había arrancado en gran nivel, sosteniendo la confianza que le dejó su resonante victoria previa ante el canadiense Félix Auger-Aliassime. Durante el primer set mostró precisión, intensidad y mucha agresividad para tomar el control del encuentro.
Sin embargo, el desarrollo empezó a cambiar en el segundo parcial. Medjedovic elevó su nivel, comenzó a dominar los peloteos largos y aprovechó algunas imprecisiones del argentino para equilibrar el partido.
El tercer set fue muy parejo y físico, con largos intercambios y momentos de mucha tensión. Allí el serbio consiguió un quiebre clave que terminó inclinando definitivamente la balanza. Navone intentó reaccionar hasta el final, pero no logró recuperar el servicio perdido y terminó despidiéndose del torneo.
Más allá de la derrota, el paso de Navone por Roma dejó sensaciones positivas. El argentino volvió a mostrar competitividad frente a jugadores importantes del circuito y sumó puntos valiosos que le permitirán seguir creciendo en el ranking ATP de cara a la gira sobre polvo de ladrillo.





















