En el marco de la causa que involucra a Algodonera Avellaneda, este jueves se realizó una audiencia en la que las partes expusieron sus posiciones ante el juez Lorenzini que deberá definir el futuro de la empresa.
La instancia se desarrolló en un clima de tensión entre los representantes del sector empresario y el Banco Nación, con intervenciones que se extendieron durante aproximadamente 25 minutos por parte de cada actor.
Luego fue el turno del sindicato, que presentó el informe requerido por la Justicia, pieza clave para la decisión que se espera en los próximos días.
En diálogo con el programa Qué temprano que arrancaste, el secretario general del gremio textil de Reconquista, Juan Carlos Bandeo, advirtió sobre las consecuencias de una eventual quiebra.
“Si la empresa quiebra, no cobra nadie, quedamos todos en la calle”, sostuvo el dirigente.
En esa línea, remarcó que la continuidad de la producción es clave para sostener los ingresos y evitar un escenario de cierre definitivo.
Producción activa, salarios divididos y deuda acumulada
Bandeo explicó que dentro de la planta conviven actualmente distintas situaciones laborales: mientras un sector continúa trabajando con pagos quincenales -aunque bajo esquemas no remunerativos- otro grupo permanece sin ingresos desde hace meses.
“La gente que está afuera no cobra desde diciembre, no cobró un peso hasta hoy”, señaló, al describir el nivel de atraso salarial.
En ese sentido, remarcó que la continuidad de la empresa permitiría encarar un esquema de regularización de la deuda:
“Si la fábrica está en marcha, vos podés negociar la deuda y cobrarla. Si se para, no cobra nadie”.
El rol del financiamiento y la búsqueda de acuerdo
El dirigente gremial también apuntó al conflicto entre los actores financieros y la empresa, al señalar la necesidad de una salida negociada que evite el colapso.
“Lo que tendría que pasar es que se sienten de nuevo el Banco Nación y el grupo empresario a buscar una forma de pago para que esto siga y no vaya a la quiebra”, planteó.
En paralelo, mencionó la posibilidad de intervención de nuevos actores con participación en la compañía, que podrían aportar alternativas para sostener la actividad.
Más de 500 trabajadores en incertidumbre
La situación de Algodonera Avellaneda alcanza, según estimaciones gremiales, a alrededor de 500 trabajadores entre empleo directo e indirecto, incluyendo distintas unidades productivas vinculadas a la firma.
La definición judicial no tiene plazos concretos y podría conocerse tras el receso, lo que incrementa la incertidumbre en el sector.
“No sabemos cuándo se va a expedir el juez, puede ser la semana que viene o después de la feria”, concluyó Bandeo.





















