El debate por la continuidad del régimen de Zona Fría ingresó en una etapa clave y genera preocupación en el sur de la provincia de Santa Fe. Diversas organizaciones sociales, asociaciones de consumidores y espacios multisectoriales impulsan acciones para evitar modificaciones que podrían traducirse en incrementos significativos en las facturas de gas.
La discusión se trasladará al Senado de la Nación luego de que la iniciativa obtuviera media sanción en la Cámara de Diputados.
Lanzan una campaña para reunir apoyo ciudadano
Con el objetivo de influir en el tratamiento legislativo, distintas entidades comenzaron una recolección de adhesiones tanto en formato digital como presencial.
La propuesta busca visibilizar el impacto que tendría la reforma en miles de familias alcanzadas actualmente por el beneficio tarifario.
Además de la campaña virtual, las organizaciones programaron jornadas de recepción de firmas en diferentes ciudades para ampliar el respaldo social a la iniciativa.
El foco está puesto en los senadores de Santa Fe
La atención se concentra ahora en los representantes santafesinos en la Cámara alta.
Algunos ya expresaron públicamente su rechazo a la modificación del régimen. En cambio, otros Senadores como Carolina Losada y Eduardo Galaretto todavía no dieron a conocer de manera oficial cuál será su posición cuando el proyecto llegue al recinto.
Por ese motivo, distintos sectores comenzaron a enviar planteos y documentación a los legisladores para exponer las posibles consecuencias de la medida.
Qué cambios propone la reforma
La normativa vigente amplió en 2021 el alcance de la Zona Fría e incorporó a distintas regiones del país con mayores necesidades de consumo energético durante el invierno.
En Santa Fe, el esquema beneficia a usuarios de los departamentos Rosario, General López, San Lorenzo, Caseros, Constitución, Iriondo, San Martín y Belgrano.
La reforma propone reducir el alcance territorial del programa y concentrar los subsidios en determinadas regiones del país. Para el resto de los usuarios, el acceso a la asistencia quedaría vinculado a criterios socioeconómicos.
Advierten por el impacto en las facturas
Las organizaciones que rechazan la reforma sostienen que la modificación podría generar aumentos importantes en el costo del servicio para miles de familias.
También alertan sobre las consecuencias que podrían afrontar sectores vulnerables, entre ellos jubilados, pensionados y hogares de ingresos medios que hoy acceden a descuentos por ubicación geográfica.
Por esa razón, los impulsores de la campaña consideran que la discusión en el Senado será determinante para el futuro del beneficio.
Un debate con impacto económico y social
Mientras el Gobierno nacional argumenta que la reforma permitiría reducir el gasto destinado a subsidios energéticos y focalizar la asistencia en sectores específicos, los sectores críticos sostienen que la medida afectaría a regiones que mantienen altos niveles de consumo durante los meses más fríos.
La definición legislativa será clave para establecer si el actual esquema de Zona Fría continúa vigente o si se implementa un nuevo sistema de subsidios basado en la situación económica de cada hogar.





















