El abogado Marcos Oalechea, apoderado de la Cámara de Turismo Cinegético de Santa Fe, expresó el malestar del sector tras la difusión de imágenes de una presunta caza furtiva en la zona de Intiyaco, en el departamento Vera. Sostuvo que el hecho “ensucia a toda la actividad” y perjudica a las empresas habilitadas que trabajan bajo estrictos controles provinciales.
Según explicó, actualmente son nueve las empresas que integran la cámara y que desarrollan actividades de turismo cinegético de manera regulada en Santa Fe. Oalechea remarcó que deben cumplir numerosos requisitos administrativos, presentar documentación de los visitantes, declarar armas, vehículos y lugares de alojamiento, además de ajustarse a las temporadas y especies autorizadas para la caza deportiva.
“El problema es que pagan justos por pecadores. Cuando aparecen imágenes de este tipo, se instala la idea de que toda la actividad funciona de manera ilegal, y no es así” afirmó el letrado.
El representante de la cámara explicó que el turismo cinegético no se limita únicamente a la caza deportiva, sino que incluye experiencias vinculadas al turismo rural, gastronomía típica, pesca y actividades recreativas en el interior santafesino. Indicó que muchos visitantes llegan desde el exterior atraídos por la vida de campo, los paisajes y las costumbres locales.
Además, destacó el impacto económico que genera la actividad en distintas localidades. “De esto viven muchas familias. Hay movimiento en alojamientos, gastronomía, transporte y servicios rurales” detalló.
Oalechea sostuvo que la cámara repudia “rotundamente” cualquier práctica ilegal y reclamó que se investigue quiénes fueron los responsables. También consideró que la Provincia debería profundizar los mecanismos de control para detectar operadores clandestinos o cazadores furtivos.





















