La crisis social y política en Bolivia se profundiza con bloqueos, protestas y pedidos de renuncia contra el presidente Rodrigo Paz. Así lo describió el periodista boliviano Julio Peñaloza Bretel, quien advirtió sobre un escenario “caótico” marcado por el desabastecimiento, la pérdida de credibilidad del gobierno y el riesgo de una escalada represiva.
Según explicó, este lunes amaneció con bloqueos en siete de los nueve departamentos del país, con fuerte impacto en La Paz y El Alto, donde confluyen dos grandes movilizaciones: una encabezada por la Central Obrera Boliviana y otra impulsada por el expresidente Evo Morales junto a organizaciones cocaleras del Chapare.
“La situación es complicada. Se anuncia para el día el recrudecimiento de los bloqueos de caminos en varios distritos del país” señaló Peñaloza Bretel en diálogo con “Amanecer no es poco”, al tiempo que remarcó que “la demanda principal en este momento ha llegado al extremo en el sentido de que se pide la renuncia del presidente Rodrigo Paz”.
El periodista sostuvo que el conflicto se agravó por la crisis económica, el aumento de precios y la falta de combustibles. En ese sentido, denunció que el gobierno permitió la comercialización de “una gasolina de mala calidad” que provocó daños en vehículos de transporte público y pesado.
“Hay una irregular distribución de alimentos, prácticamente los mercados están vaciados”, describió. Además, afirmó que distintos sectores sociales -como maestros y transportistas- rompieron negociaciones con el Ejecutivo por incumplimientos oficiales.
Peñaloza Bretel consideró que la administración de Rodrigo Paz atraviesa un rápido desgaste político a solo seis meses de haber asumido el poder. Según explicó, Paz llegó a la presidencia gracias al apoyo de sectores que históricamente votaban al MAS, pero que buscaron impedir el regreso del ex mandatario Jorge Quiroga. Sin embargo, aseguró que el actual presidente “se dio vuelta” tras asumir y aplicó medidas de ajuste, entre ellas la eliminación de subsidios a los combustibles.
Otro de los focos de tensión es la situación judicial de Evo Morales, investigado por presunto estupro y trata de personas. No obstante, Peñaloza Bretel aclaró que las protestas sindicales y las marchas del expresidente “no son la misma movilización” y cuestionó la estrategia oficial de atribuir toda la conflictividad al ex líder del MAS.
También alertó sobre el riesgo de una escalada represiva y cuestionó versiones oficiales que hablan de supuestos “paramilitares colombianos” vinculados a Morales. “Si empiezan a generarse bajas, heridos y muertos en las carreteras, eso le puede costar al gobierno muy caro” concluyó.




















