El sistema judicial de la provincia de Santa Fe se encamina a una audiencia determinante en la causa que investiga el trágico ataque a la escuela Mariano Moreno de San Cristóbal. La Oficina de Gestión de Segunda Instancia ratificó que el próximo jueves 14 de mayo, a las 10:30, el juez Matías Drivet presidirá la revisión de la medida cautelar que pesa sobre Nicolás C. (16).
El adolescente se encuentra actualmente recluído en el pabellón juvenil de la Cárcel de Las Flores, imputado como partícipe secundario en el hecho donde perdió la vida el alumno Ian Cabrera a manos de Gino C.
Los fiscales Carina Gerbaldo y Mauricio Spinoza sostienen una acusación basada en la conducta previa del joven y su vínculo con el tirador. Los puntos de la imputación incluyen:
Referencias extremistas: Intercambio de material fotógráfico vinculado a masacres escolares internacionales. Conocimiento previo: Un mensaje que no asistiera a clases ese día. Instigación: Para la fiscalía, las comunicaciones constantes funcionan como un refuerzo psicológico o “aliento” para que el tirador ejecutara el plan.
Por su parte, el abogado defensor Pedro Busíco, solicitará la excarcelación inmediata bajo una premisa fáctica que busca anular el dolo: el día del atentado, Nicolás C. asistió a la escuela acompañado por su hermana de 13 años.
Según la defensa, resultda ilógico que alguien con conocimiento de un tiroteo inminante se exponga a sí mismo y a un familiar directo al peligro. “Nadie que conoce un plan de este tipo se coloca voluntariamente en la línea de fuego”, sostienen desde su entorno, argumentando que el joven fue una víctima de las circunstancias y no un cómplice.
Mientras la familia de Ian Cabrera exige que el imputado sea juzgado con el rigor de un adulto, la Justicia de Menores enfrenta el desafío de determinar el peso legal de la “cultura del odio digital”.
