Connect with us

Hi, what are you looking for?

Salud y Bienestar

El cortisol como indicador de estrés crónico

El estrés y el cortisol mantienen una relación directa con el funcionamiento del cuerpo frente a situaciones de exigencia física y emocional. Aunque el estrés puede ser adaptativo y beneficioso en ciertos contextos, su cronificación altera el equilibrio hormonal y puede derivar en insomnio, ansiedad, fatiga, hipertensión y otros trastornos

cortisol

Para empezar es importante definir que es el estrés por un lado y que es el cortisol por el otro.

En primera instancia, el estrés se define como una respuesta no específica del cuerpo, originada ante una situación de cambio (Hans Seyle 1936).
Por otra parte, el cortisol es una hormona que se origina a raíz del colesterol en la corteza de una glándula llamada suprarrenal, ubicada arriba de los riñones. Esta hormona cuenta con una secreción diaria de 10 a 20 MG por día, siguiendo un ciclo llamado circadiano, es decir que tiene un pico en sangre en las primeras horas del día y un punto bajo hacia la medianoche.

La liberación de cortisol puede ocurrir en respuesta a una desestabilización física o emocional, y escapar en cualquier momento del control circadiano.

¿Entonces el estrés es bueno o es malo?

Sí, el estrés en cierta medida es normal e incluso necesario, el problema no es el estrés en sí, sino la intensidad, duración y falta de recuperación. Hay un concepto llamado EUSTRÉS, que es el considerado como estrés adaptativo o beneficioso y es el que nos mantiene alerta, mejora el rendimiento, ayuda a reaccionar rápido, favorece el aprendizaje y la motivación (Ej. Rendir un examen, hablar en público, hacer deporte, empezar un trabajo nuevo).

Por otra parte, el encargado de regular la respuesta ante el estrés estimulado por x desencadenante, es el eje neuroendocrino compuesto por ciertas regiones del sistema nervioso central (hipotálamo e hipófisis) y la glándula suprarrenal.

Si el estímulo ante éste perdura el organismo entra en una etapa de resistencia, y si el factor desencadenante se vuelve crónico (Ej. pérdida de trabajo) vendrá una fase de agotamiento lo cual conlleva a trastornos somáticos o psiquiátricos.

También podés leer:  En Santa Fe mejoraron las ventas pero los comerciantes no le ganan a la inflación interanual

¿Qué manifestaciones clínicas puede haber secundarias al estrés crónico?

  • Insomnio
  • Ansiedad
  • Fatiga
  • Burnout
  • Hipertensión arterial
  • Úlceras gástricas
  • Intestino irritable
  • Insulinorresistencia
  • Alteraciones del ciclo menstrual
  • Obesidad abdominovisceral
  • Alteraciones de la memoria

¿Se dosa el cortisol para el diagnóstico del estrés crónico?

La realidad es que no es una buena herramienta aislada para medir “estrés crónico” en la práctica clínica.

Además al ser la principal hormona del eje anteriormente nombrado y aumentar frente a situaciones de estrés físico y psicológicos sus niveles son variables y dependen de muchos factores: hora del día, sueño, presencia de dolor, enfermedades agudas, ejercicio físico, uso de medicamentos como corticoides y anticonceptivos, ansiedad, depresión, obesidad, etc. Por eso una persona con estrés crónico puede tener cortisol alto, normal, o incluso bajo por disfunción adaptativa del eje.

¿Qué métodos existen?

Hay varias formas de medirlo, cada una con una utilidad distinta:

  • Cortisol sérico: útil sobre todo para sospechar insuficiencia suprarrenal o hipercortisolismo, no para cuantificar estrés cotidiano.
  • Cortisol salival: permite ver el ritmo circadiano y respuesta al despertar; se usan más en investigación.
  • Cortisol urinario de 24 horas: orientado a estudiar el Síndrome de Cushing.
  • Cortisol en cabello: refleja exposición acumulada en semanas/ meses y es probablemente el biomarcador más relacionado con estrés crónico, pero todavía tiene uso limitado y no está muy estandarizado clínicamente.

¿Qué cosas puedo hacer para reducir el estrés?

¡Priorizar el ocio! Dormir 7 a 8 horas, exponerse al sol de la mañana, reducir el consumo de cafeína, hacer ejercicio suaves como yoga, evitar el sobreentrenamiento, comer suficiente (no saltear comidas), consumir alimentos ricos en magnesio, reducir el consumo de azúcar, mantener horarios regulares, conectar con la naturaleza, reducir el uso de celulares, meditar, socializar con personas que nos hacen bien, tener momentos de descanso real.

También podés leer:  La baja de Ingresos Brutos en la provincia permitió crear 8.585 nuevos empleos en 3 meses

En conclusión, si bien no hay una forma analítica fidedigna para saber si estamos estresados o no, la clínica es soberana y el cuerpo habla.

Así que a escucharlo, prestarle más atención y ¡no tener miedo a descansar cuando es necesario!

Autor

Te puede interesar

Salud y Bienestar

Los hongos adaptógenos, utilizados desde hace siglos en la medicina oriental, se posicionan como aliados naturales para combatir el estrés, mejorar la energía, fortalecer...

Salud y Bienestar

La hipercolesterolemia es una enfermedad asintomática. El colesterol alto no ocasiona ningún síntoma, de ahí que aumente su peligrosidad.

Salud y Bienestar

: El uso de suplementos dietarios crece en Argentina, pero especialistas advierten que deben consumirse con indicación profesional: no reemplazan la alimentación y el...

Opinión

La hipertensión arterial es una de las amenazas más frecuentes y silenciosas para la salud: no avisa, no duele y muchas veces pasa desapercibida...

Opinión

La actualización de la pirámide nutricional marca un cambio de paradigma: menos ultra procesados, más alimentos reales y una mirada más integral sobre la...

Opinión

En los últimos años, la tecnología ha permitido avanzar hacia procedimientos menos invasivos, más precisos y con mejores resultados para el paciente. Uno de...

Opinión

Una práctica ancestral que vuelve a ser tendencia: qué efectos tiene el ayuno en el organismo? Entre la moda y la evidencia científica hoy...

Publicidad

LT9. 1150. LA NUEVA NUEVE