El Gobierno nacional intenta reunir los apoyos necesarios en el Senado para avanzar con la eliminación de las PASO de cara a las elecciones de 2027, pero todavía no tiene garantizada la mayoría absoluta que necesita para aprobar la reforma.
La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios y necesita sumar al menos 16 votos de otros bloques para llegar a los 37 requeridos. El PRO y parte de la Unión Cívica Radical aparecen entre los principales sectores que mantienen diferencias con la propuesta.
El PRO y la UCR, claves para definir la votación
El oficialismo busca acuerdos con distintos gobernadores para ampliar su respaldo en la Cámara alta. Sin embargo, la posición de los mandatarios provinciales no necesariamente garantiza el acompañamiento de sus senadores.
Entre los sectores que plantean mantener las primarias aparecen legisladores radicales y representantes del PRO. También existen diferencias entre algunos gobernadores y los senadores de sus respectivas provincias, lo que dificulta cerrar un poroteo definitivo.
En las últimas semanas, además, se incorporaron al debate propuestas alternativas que plantean convertir las PASO en optativas, una posibilidad impulsada por sectores aliados que buscan modificar el proyecto original.
Qué propone la reforma electoral
El proyecto impulsado por el Gobierno contempla eliminar las PASO para la elección de candidatos a cargos nacionales y a la Presidencia. En su lugar, cada partido o alianza deberá establecer su propio mecanismo para definir las candidaturas.
La iniciativa también incorpora el régimen de Ficha Limpia, que establece restricciones para quienes tengan condenas en segunda instancia por determinados delitos dolosos.
Para las candidaturas presidenciales se plantea exigir avales equivalentes al 0,1% del padrón electoral. Para las postulaciones al Congreso, el requisito sería del 0,5% del padrón correspondiente a cada distrito.
Además, los partidos que busquen reconocimiento nacional deberán tener presencia en al menos 10 distritos y reunir una cantidad mínima de afiliados equivalente al 0,1% del padrón nacional.
Cambios en el financiamiento de los partidos
La reforma también plantea modificaciones importantes en el sistema de financiamiento electoral.
El proyecto elimina los aportes estatales destinados específicamente a las campañas y aumenta del 2% al 35% el límite para los aportes privados que pueden recibir los partidos o alianzas.
Las fuerzas políticas conservarían como aporte público anual el correspondiente al Fondo Partidario Permanente. También se propone eliminar la publicidad gratuita en medios de comunicación durante las campañas.
Otro de los cambios incluidos es la eliminación del debate presidencial obligatorio.
Cambios en la Boleta Única de Papel
La iniciativa también modifica el sistema de Boleta Única de Papel.
Entre los cambios se contempla la posibilidad de incorporar una opción de “boleta completa”. Además, se permitiría incluir elecciones provinciales en la misma boleta cuando los comicios nacionales y locales se realicen de manera simultánea.
La reforma continúa en discusión en el Senado y todavía no existe consenso suficiente para garantizar su aprobación. El oficialismo deberá continuar negociando con el PRO, la UCR y los bloques provinciales para intentar reunir los votos necesarios.
