El clásico entre Peñarol y Nacional terminó con una escena muy diferente a la que suele esperarse después de un partido de estas características. Tras la victoria visitante por 1-0, se produjeron disturbios en las inmediaciones del estadio Campeón del Siglo, principalmente en el sector de la Tribuna Cataldi.
Los incidentes obligaron a desplegar un importante operativo policial para contener a los hinchas y evitar que los enfrentamientos se extendieran fuera del estadio.
Según informó El País de Uruguay, la situación comenzó luego del pitazo final del árbitro Gustavo Tejera.
La desconcentración terminó en enfrentamientos
La Policía había dispuesto un operativo especial en los alrededores del estadio. Efectivos de la Guardia Republicana se ubicaron detrás de los portones de salida para ordenar la desconcentración del público.
Sin embargo, mientras algunos sectores comenzaban a ser habilitados para permitir la salida de los espectadores, se produjeron los primeros cruces.
Desde la zona de la Tribuna Cataldi fueron arrojados diferentes objetos contra los agentes. Entre ellos se mencionaron piedras, botellas, caños y encendedores.
También hubo lanzamiento de fuegos artificiales en dirección a los efectivos, que permanecían protegidos con sus escudos.
La Policía utilizó balas de goma y gas pimienta
Con el aumento de la tensión, la Guardia Republicana avanzó para contener a los grupos que intentaban acercarse a la zona exterior del estadio.
La respuesta policial incluyó el uso de balas de goma y gas pimienta.
Algunos hinchas consiguieron atravesar los portones y acercarse hasta donde se encontraban los efectivos, aunque fueron obligados a regresar al interior del escenario deportivo.
El operativo se reforzó con la llegada de más agentes y personal policial montado a caballo.
Media hora de tensión en el Campeón del Siglo
Los enfrentamientos se mantuvieron durante aproximadamente 30 minutos.
Las detonaciones y corridas se sucedieron mientras la Policía intentaba mantener controlados los accesos y organizar la salida de los espectadores.
Con el correr del tiempo, la situación comenzó a tranquilizarse y los hinchas pudieron abandonar progresivamente las diferentes tribunas del Campeón del Siglo.
Mientras tanto, el plantel de Nacional emprendió rápidamente su salida del estadio. El micro que trasladaba al equipo visitante se dirigió hacia el complejo Los Céspedes, luego de la victoria por 1-0.
Nacional ganó con gol de Francisco Calvo
En el plano deportivo, el clásico terminó con triunfo para Nacional.
El equipo visitante se impuso por la mínima diferencia gracias al gol de Francisco Calvo, resultado que le permitió quedarse con una importante victoria ante su tradicional rival.
Sin embargo, los episodios de violencia registrados después del encuentro terminaron ocupando buena parte de la atención.
También hubo incidentes durante el partido
Los problemas no comenzaron exclusivamente después del encuentro.
Durante el clásico también se registraron episodios protagonizados desde las tribunas. Algunos objetos, entre ellos botellas, petacas y encendedores, fueron arrojados hacia el campo de juego.
Además, la hinchada de Peñarol desplegó un elemento de fuerte contenido provocador: un ataúd con la figura de una gallina y la inscripción “Washi”, en referencia a un hincha de Nacional fallecido.
Estos episodios podrían generar consecuencias disciplinarias para el club.
Peñarol, ante posibles sanciones
Los incidentes registrados durante el partido y, especialmente, los enfrentamientos posteriores al pitazo final podrían derivar en nuevas sanciones para Peñarol por parte de los organismos correspondientes del fútbol uruguayo.
La evaluación deberá contemplar tanto los objetos arrojados durante el encuentro como los disturbios producidos durante la desconcentración.
Así, un clásico que terminó con una victoria de Nacional quedó marcado nuevamente por escenas de violencia que obligaron a la Policía a intervenir y desplegar un operativo especial dentro y fuera del estadio.





















