En una tarde cargada de emociones y goles, Platense no pudo hacer pie en el Estadio Madre de Ciudades y terminó cediendo ante Central Córdoba en un encuentro que tuvo de todo. El 4-3 final reflejó la intensidad de un partido cambiante, donde los detalles marcaron la diferencia y dejaron al “Calamar” con las manos vacías en un momento clave del campeonato.
El conjunto visitante había llegado con la confianza en alza tras su destacada actuación internacional en Montevideo, pero esa energía no alcanzó para sostener un resultado favorable en un terreno siempre complejo. Desde el inicio, el partido se jugó a un ritmo alto, con ambos equipos dispuestos a asumir riesgos y atacar con decisión.
Platense insinuó un mejor arranque, con mayor control del balón y algunas aproximaciones peligrosas, hasta que logró romper el cero con una ejecución formidable de Franco Zapiola de tiro libre. Sin embargo, la reacción del equipo santiagueño fue inmediata: también apelando a la pelota parada, encontró la igualdad con un cabezazo de Alejandro Maciel luego de un córner y, con el impulso de su gente, logró dar vuelta el marcador antes del descanso en los pies de Fernando Martínez.
En el complemento, Central Córdoba golpeó nuevamente en un tramo clave, con un córner que otra vez ejecutó Vera y nuevamente cabeceó Maciel, aunque el toque final al gol fue de Ezequiel Naya. ampliando la ventaja y obligando al “Calamar” a redoblar esfuerzos. A pesar de verse en desventaja, el equipo bonaerense mostró carácter y logró descontar en el minuto 26 con una definición de Kevin Retamar, manteniéndose con vida en el marcador.
Pero cada intento de reacción encontraba una respuesta del local, que supo capitalizar sus oportunidades con eficacia. Un nuevo tanto del “Ferroviario” volvió a estirar la diferencia, con una buena definición de Diego Barrera. Aunque Platense no se rindió y, en los minutos finales, volvió a acercarse, con el ingresado Bautista Merlini generando incertidumbre hasta el último instante.
El cierre fue tan intenso como el resto del encuentro, con el visitante empujando en busca de un empate que finalmente no llegó. La derrota dejó sensaciones encontradas: por un lado, la capacidad de lucha; por otro, la fragilidad defensiva en momentos determinantes.
Con este resultado, Platense pierde terreno en la tabla y queda obligado a sumar en lo que resta si pretende meterse en la zona de clasificación. En la próxima jornada tendrá un compromiso exigente ante San lorenzo, un rival directo, mientras que Central Córdoba buscará darle continuidad a este envión positivo fuera de casa, visitando a Lanús.
