Hola, mis queridos lectores de LT9, ¿cómo están?
Espero que muy bien. Hoy les traigo una columna para que conozcamos un poco más sobre el comercio de granos. Siempre decimos —con orgullo— que el campo argentino alimenta al mundo, pero pocas veces nos detenemos a mirar qué sucede con la enorme mayoría de las toneladas de soja, trigo, maíz y otros cultivos que salen de nuestros suelos.
¿Quiénes están detrás de ese movimiento gigantesco de alimentos? ¿Por dónde viajan esos granos y quiénes deciden su destino final?
Los invito a conocer a las cinco grandes piezas que mueven el tablero del comercio mundial de granos, empresas que no producen en el lote, pero que juegan un rol clave para que nuestra producción llegue a cada rincón del planeta.

En el corazón del comercio global de granos y oleaginosas —como el maíz, la soja y el trigo— se despliega una estructura oligopólica dominada por unas pocas multinacionales gigantes. Empresas como Archer Daniels Midland (ADM), Bunge, Cargill, Louis Dreyfus Company (LDC) y COFCO International concentran una parte enorme del comercio mundial de materias primas agrícolas, influenciando los precios internacionales, las rutas logísticas y hasta las políticas económicas de países productores y consumidores. Según estimaciones de especialistas, estas cinco compañías controlan entre el 70 % y el 80 % del comercio mundial de granos y oleaginosas comercializadas globalmente, constituyendo una verdadera élite del comercio agroindustrial.
Este dominio no es un accidente ni una curiosidad estadística: responde a una evolución centenaria de integración vertical, expansión geográfica, adquisiciones y logística masiva que colocan a estos grupos en posiciones estratégicas para alimentar cadenas productivas enteras —desde el agricultor hasta la industria alimentaria y la ganadera— en todos los continentes.
1. ADM (Archer Daniels Midland): El Coloso Estadounidense con Historia Centenaria
Archer Daniels Midland fue fundada en 1902 por George A. Archer y John W. Daniels en Minneapolis, Minnesota, EE. UU. desde entonces se consolidó como una de las piedras angulares del comercio agrícola global. ADM se especializa en adquirir, procesar y comercializar commodities agrícolas como maíz, soja, trigo y otros cultivos, transformándolos en ingredientes para alimentos, piensos y productos industriales.
Aunque en rankings recientes de exportación pura de granos su volumen puede estar por debajo de algunos competidores, el alcance de ADM como procesador y exportador es inmenso, con presencia en decenas de países y una cadena logística de enorme escala.
Como todos los grandes del sector, ADM ha enfrentado desafíos en mercados volátiles: en los últimos años anunció recortes de empleos y esfuerzos de reestructuración para enfrentar menores márgenes y condiciones complejas en maíz, soja y trigo.
El negocio de ADM no se limita a la exportación física de granos: también incluye la transformación de esos productos en harinas, aceites y aditivos alimentarios, sumando valor agregado y diversificando ingresos. Esto le permite competir no solo en la logística del comercio sino en segmentos industriales y de consumo.
2. Bunge: La Conexión Global que Evoluciona con Fusiones Estratégicas
Bunge es una de las compañías más antiguas en el rubro — fundada en 1818 por Johann Peter Gottlieb Bunge en Ámsterdam (Holanda) – con una historia que se remonta al comercio de semillas oleaginosas en Europa y que se expandió al comercio global de soja, maíz y otros granos. En las últimas décadas, la empresa reforzó su presencia en América, Europa y Asia, manteniendo una destacada posición logística y de marketing de commodities.
En un movimiento estratégico reciente, Bunge completó una mega-fusión con Viterra, otra gigante del comercio de granos, consolidando su liderazgo en exportaciones, almacenamiento y procesamiento en regiones clave como América del Norte y Australia. Este acuerdo, valorado en miles de millones de dólares, refuerza la capacidad exportadora de Bunge en puertos, silos y rutas de comercio internacional.
Sin embargo, el contexto global no ha sido fácil: la empresa ha enfrentado presiones sobre sus márgenes y rentabilidad en un entorno de precios agrícolas bajos y competencia intensa, lo que obligó a ajustes internos y replanteos estratégicos en ciertos mercados.
Como parte de su negocio, Bunge también opera plantas de procesamiento que transforman aceite de soja, girasol y otros productos, exportándolos como insumos para industrias de alimentos, biocombustibles y alimentación animal.
3. Cargill: El Líder Privado del Comercio Global de Granos
Pocos nombres tienen tanto peso en el comercio mundial de granos como Cargill – fundada en 1865 por William W. Cargill en Conover, Iowa, EE. UU – se destaca no solo como exportador de grandes volúmenes de granos y oleaginosas, sino también como el mayor trader agrícola global, con presencia en más de 70 países y operaciones diversificadas que abarcan desde la producción primaria hasta servicios financieros ligados al comercio de commodities.
En rankings globales y regionales —incluyendo Argentina y Brasil, dos de los mayores exportadores mundiales de soja y maíz— Cargill suele aparecer como el exportador dominante o uno de los principales, con cifras que pueden superar los 10 millones de toneladas en ciertos ciclos comerciales.
Su fortaleza radica también en la integración de servicios: Cargill opera puertos, elevadores de granos, plantas de procesamiento y redes de transporte que permiten mover grandes flujos de productos desde campos hasta mercados internacionales. Además, es un actor clave en la oferta de soluciones de riesgo financiero y contratos asociados al comercio de commodities.
Sin embargo, como ocurre con sus pares, Cargill también se enfrenta a la presión de volatilidad de precios y a la necesidad de responder a demandas crecientes de sostenibilidad ambiental y trazabilidad en sus suministros.
4. LDC (Louis Dreyfus Company): El Trader Europeo con visión global
La Louis Dreyfus Company (LDC) — fundada en 1851 por Léopold Louis-Dreyfus en Alsacia, Francia, hoy más conocida como LDC, es un actor histórico del comercio de granos nacido en Europa y con una presencia que se extiende por todos los continentes. Junto con ADM, Bunge y Cargill formó por décadas el cuarteto dominante del comercio agrícola global, conocido en la literatura especializada como las “ABCD” del agro.
Aunque su volumen de exportación de granos puede fluctuar frente a sus competidores —a veces ligeramente por debajo en ciertos ciclos— LDC sigue operando como una pieza clave en la cadena logística global. Sus activos incluyen instalaciones portuarias, silos, plantas de procesamiento y una red compleja de traders y corredores que conectan productores agrícolas con mercados globales.
En mercados como Argentina, Brasil y los Estados Unidos, LDC participa activamente en la exportación de soja, maíz, trigo y girasol, compitiendo por cuota y también ofreciendo servicios de valor agregado como almacenamiento, financiamiento de cosechas y logística inversa.
La compañía también ha respondido a tendencias macroeconómicas y regulatorias, adaptando sus operaciones para responder a las expectativas de sostenibilidad y responsabilidad corporativa, aunque estos aspectos siguen generando debate entre productores, gobiernos y organizaciones civiles.
5. COFCO International: La Potencia China que redibuja la geografía del comercio
La llegada de International COFCO (China National Cereals, Oils and Foodstuffs Corporation) — establecida oficialmente en 1952 como empresa estatal china del sector alimentos y agricultura – al núcleo duro del comercio global de granos representa un cambio geopolítico más que una simple expansión comercial. Parte del gigante estatal chino COFCO Corporation, esta empresa ha crecido rápidamente mediante adquisiciones estratégicas —incluyendo la compra de Nidera en los años 2010— y una expansión agresiva en infraestructura logística.
COFCO ha capitalizado la creciente demanda de China por alimentos básicos, especial- mente soja para alimentación animal, integrado con inversiones en puertos y terminales portuarias clave como los del Brasil. Su presencia ya se refleja en estadísticas de exportación de granos en países productores importantes, compitiendo codo a codo con firmas históricas como Cargill y Bunge.
Además, la expansión de COFCO responde a una estrategia más amplia del Estado chino para asegurar suministros de alimentos y materias primas claves, lo cual explica inversiones en infraestructura de exportación en mercados estratégicos y un enfoque directo hacia Asia como destino final de muchos flujos de commodities.
Un Oligopolio bajo la Lupa: Poder de Mercado, Sostenibilidad y Futuro
Lo que une a estas cinco gigantes no es solo su tamaño: es su capacidad para influir en precios internacionales, logística global y políticas alimentarias. A menudo denominadas como los gigantes del comercio de granos, estas empresas han sido objeto de análisis y críticas por su poder oligopólico y el impacto que tienen en mercados agrícolas globales, productores y consumidores.
Por ejemplo, en debates recientes sobre sostenibilidad y deforestación, empresas como ADM, Bunge, Cargill y COFCO hicieron compromisos para reducir la deforestación en sus cadenas de suministro, aunque la efectividad de estas promesas ha sido cuestionada por especialistas, activistas y reguladores.
Además, este oligopolio representado por las históricas «ABCD» y COFCO continúa adaptándose a un entorno global más complejo: con tensiones comerciales entre grandes potencias, fluctuaciones en la producción agrícola global debidas al clima y la necesidad de inversiones en sostenibilidad y trazabilidad, el modelo tradicional de comercio de granos enfrenta presiones para evolucionar.
Las cinco exportadoras analizadas —ADM, Bunge, Cargill, LDC y COFCO— representan más que simples cifras de exportación. Son instituciones estructurales del comercio global de alimentos y granos, cuya influencia se siente desde los campos de soja de Brasil y Argentina hasta las mesas consumidoras de Asia, Europa y África.
Su tamaño les permite gestionar cantidades masivas de commodities, presionar por condiciones logísticas favorables, e interactuar directamente con gobiernos y organismos multilaterales. Pero también las coloca bajo escrutinio por cuestiones de competencia, sostenibilidad y justicia económica dentro de cadenas donde participan miles de pequeños y medianos productores.
En un mundo donde el comercio de granos se ve cada día más condicionado por los cambios climáticos, las tensiones geopolíticas y las demandas de transparencia ambiental, estas cinco empresas no solo representan el pasado y presente del comercio de granos, sino que también moldearán su futuro.
Impresionante, ¿no? Nos encontramos el próximo fin de semana, como siempre, gracias por acompañarme cada sábado.






















