El Gobierno argentino salió a desmentir las versiones sobre un supuesto reclamo diplomático de Brasil por la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos. El encargado de fijar la posición oficial fue el canciller Pablo Quirno, quien aseguró que no existió ningún pedido de explicaciones por parte de la administración de Luiz Inácio Lula da Silva y cuestionó la información difundida sobre el episodio.
“FALSO. No hubo ningún pedido de explicaciones”, escribió el funcionario en su cuenta de X. En el mismo mensaje, también rechazó que las relaciones diplomáticas entre ambos países se hayan deteriorado por una decisión del presidente Javier Milei de retirar al embajador argentino de Brasilia.
Según explicó Quirno, fue el gobierno brasileño el que resolvió unilateralmente retirar a su representante diplomático y solicitar posteriormente el retiro del embajador argentino. Además, cuestionó la difusión de versiones basadas en una única fuente, a la que calificó de interesada.
El presidente Javier Milei se sumó al descargo de su canciller y respaldó sus declaraciones con un mensaje dirigido al diario Clarín. “CLARÍN MINTIENDO. Nada nuevo bajo el sol. CIAO!”, publicó el mandatario.
La controversia se produjo luego de que trascendiera que el gobierno de Lula había convocado el jueves 29 de octubre a María Emilia Cortés, encargada de negocios de la embajada argentina en Brasil, para solicitar explicaciones sobre la presunta participación de funcionarios del gobierno de Milei en la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos.
En paralelo, el episodio también tuvo repercusiones en el ámbito judicial argentino. En Misiones, el fiscal federal subrogante Aníbal Martínez, de la Sede Fiscal Descentralizada de Puerto Iguazú, desestimó en apenas 24 horas la primera denuncia presentada por la diputada Marcela Pagano contra el Gobierno nacional por un supuesto encubrimiento durante el cruce fronterizo del dirigente brasileño.
La presentación buscaba determinar si Bolsonaro había evadido controles migratorios y aduaneros el martes por la noche, cuando atravesó el puente internacional Tancredo Neves para ingresar al país y continuar su viaje hacia Estados Unidos.
Sin embargo, la fiscalía consideró que no existían elementos para configurar un delito. Para fundamentar esa decisión, tuvo en cuenta la documentación proporcionada por Interpol, según la cual, al momento de ingresar a la Argentina, Flávio Bolsonaro no tenía restricciones, requerimientos judiciales ni órdenes de captura vigentes.
Por otra parte, la investigación no quedó completamente cerrada en el ámbito judicial. La jueza federal María Eugenia Capuchetti, desde los tribunales de la Ciudad de Buenos Aires, dispuso avanzar con las actuaciones sobre el paso del dirigente brasileño por territorio argentino, luego de aceptar el planteo de la fiscal Paloma Ochoa.
De esta manera, mientras el Gobierno nacional rechaza cualquier reclamo diplomático de Brasil, el recorrido de Flávio Bolsonaro por la Argentina continúa bajo análisis judicial, en medio de versiones cruzadas y cuestionamientos políticos.





















