Con la colaboración de la inteligencia estadounidense, el Ejército de México mató este domingo a Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el narcotraficante más buscado y peligroso del mundo, según confirmaron fuentes del gobierno mexicano.
El fatídico golpe al cabecilla narco mantiene en vilo a varios distritos del país que gobierna Claudia Sheinbaum, mientras miembros de las organizaciones criminales incendian autos y disparan contra miembros de las fuerzas mexicanas. Fuentes oficiales indicaron que tres miembros de las fuerzas fueron heridos en los incidentes y se encuentran recibiendo tratamiento médico.
Líder del Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el grupo criminal más relevante del país, Oseguera dirigía una empresa delictiva de mil y un tentáculos, poderosa como ninguna otra, violenta y agresiva en sus prácticas comerciales, ligadas principalmente al narcotráfico.
La caída de El Mencho, objetivo prioritario también de Estados Unidos, es el mayor golpe que se ha dado contra el narcotráfico en la historia reciente. El gobierno de Donald Trump ofrecía hasta 15 millones de dólares por información que ayudase en su captura. La Casa Blanca lo acusa de tráfico de cocaína, heroína, metanfetamina y fentanilo.
La caída de El Mencho supone un triunfo de la estrategia de seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum, que lidera Omar García Harfuch, su secretario de Seguridad, en uno de los momentos más críticos del sexenio, con la violencia al alza en lugares como Sinaloa o Michoacán.
La noticia de la muerte de Oseguera Cervantes ha desatado una reacción violenta por parte del crimen organizado. Innumerables bloqueos, balaceras, quemas de vehículos se han desatado por parte de su grupo en varios estados del centro del país, Michoacán y Jalisco, donde tenía su bastión, pero también Tamaulipas, Colima, Guanajuato, Nayarit y Zacatecas.
La presidenta de México, a través de sus redes sociales, señaló que el Gabinete de Seguridad brinda actualizaciones de manera permanente y que, en la mayor parte del territorio nacional, las actividades se desarrollan con plena normalidad, al tiempo que expresó su reconocimiento al Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, las Fuerzas Armadas y el propio Gabinete de Seguridad, y remarcó que su administración trabaja todos los días por “la paz, la seguridad, la justicia y el bienestar de México”.
Su salida del terreno de juego criminal coloca a México en terreno desconocido, con el Mundial de fútbol a las puertas y la evidente capacidad del crimen para provocar caos en ciudades y vías de comunicación. Empieza ahora la cuenta atrás de la previsible batalla por su sucesión.
Oseguera era la pieza más codiciada en la batalla contra el narcotráfico, después de la caída de los líderes del Cartel de Sinaloa, El Chapo Guzmán y El Mayo Zambada, o la expulsión a Estados Unidos de otro gran capo, Rafael Caro Quintero.






















