El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la suspensión de un nuevo ataque contra Irán. Según explicó, la decisión responde a un posible entendimiento entre Washington, Teherán y otros países de Medio Oriente.
El mandatario sostuvo que las partes avanzaron hacia un acuerdo preliminar. El entendimiento incluiría la reapertura del estrecho de Ormuz y medidas relacionadas con el programa nuclear iraní.
Sin embargo, el Gobierno de Irán negó haber solicitado una pausa militar. Además, sostuvo que sus Fuerzas Armadas permanecen preparadas ante cualquier eventualidad.
Trump anunció una posible tregua con Irán
Trump aseguró que decidió frenar un nuevo ataque militar contra Irán. Según su versión, la medida busca facilitar un acuerdo entre las partes.
El presidente estadounidense también señaló que Israel acompañaría el proceso. A su vez, planteó que el entendimiento debería concretarse rápidamente.
Entre los principales puntos mencionados aparece la reapertura del estrecho de Ormuz. También se incluye el objetivo de poner fin a la amenaza vinculada al programa nuclear iraní.
Irán negó haber pedido una pausa
Horas después del anuncio estadounidense, el Gobierno iraní rechazó esa versión. Desde Teherán aseguraron que no hubo un pedido para suspender una ofensiva.
Además, las autoridades iraníes calificaron las declaraciones de Trump como falsas. Al mismo tiempo, señalaron que sus fuerzas militares continúan en máxima alerta.
Por otro lado, una fuente vinculada al equipo negociador iraní sostuvo que el estrecho de Ormuz seguirá cerrado mientras continúe la política considerada hostil por Washington.
De esta manera, persisten las diferencias entre ambos gobiernos. Mientras Estados Unidos habla de un posible acercamiento, Irán niega que exista una tregua acordada.
Rubio defendió la ofensiva estadounidense
Mientras continúa la incertidumbre, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, defendió la estrategia militar aplicada contra Irán.
El funcionario sostuvo que los ataques afectaron parte de las capacidades militares iraníes. Entre los objetivos mencionó instalaciones navales y aéreas.
También señaló daños en sistemas de defensa antimisiles. A su vez, incluyó lanzadores y centros vinculados con la producción de armamento.
Sin embargo, Rubio reconoció que Irán todavía conserva misiles y drones. Por eso, consideró que el país mantiene capacidad para generar daños.
Washington exige cambios en la política regional iraní
Además de las cuestiones militares y nucleares, Estados Unidos reclama modificaciones en la política regional de Irán.
En particular, el Gobierno estadounidense cuestiona el respaldo iraní a grupos armados de Medio Oriente. Entre ellos se encuentran los hutíes, vinculados con ataques contra embarcaciones.
En ese contexto, Washington busca presionar a Teherán para reducir su capacidad de intervención en la región.
El estrecho de Ormuz continúa en el centro del conflicto
Mientras tanto, la guerra iniciada el 28 de febrero continúa sin una solución definitiva.
Uno de los principales puntos de tensión es el estrecho de Ormuz. Por esa vía circula habitualmente cerca del 20% de la producción mundial de hidrocarburos.
Por este motivo, el cierre del paso mantiene efectos sobre los mercados internacionales. Además, Estados Unidos sostiene un bloqueo naval sobre puertos iraníes.
En consecuencia, cualquier avance sobre una eventual tregua podría tener impacto tanto en el conflicto como en los mercados energéticos.
Por ahora, las versiones de Washington y Teherán continúan enfrentadas. Mientras Estados Unidos plantea la posibilidad de un acuerdo, Irán niega que exista una pausa en las hostilidades.





















