La peatonal San Martín perderá en las próximas semanas a uno de sus nombres más emblemáticos. Jorge Baremberg, comerciante de larga trayectoria y referente del sector, confirmó que bajará las persianas de su negocio tras tres décadas de actividad ininterrumpida.
“Son muchos años de esfuerzo. No es un final triste, es una decisión tomada con mucha madurez”, explicó Baremberg en diálogo con La Nueva Nueve. Sin embargo, no ocultó el trasfondo emocional que conlleva la medida: “Afectivamente duele, porque acá no hubo una relación patrón-empleado, siempre fuimos compañeros de trabajo. Son vínculos más cercanos a lo familiar que a lo empresarial”.
El combo que forzó el cierre: costos, consumo y competencia
Al analizar los motivos que lo llevaron a tomar esta decisión, Baremberg señaló un “combo” de factores que comenzaron a hacerse insostenibles desde mediados del año pasado. Entre ellos, destacó la caída del poder adquisitivo de los clientes y los altos costos fijos.
“Se hace difícil la falta de rentabilidad. Ojalá el empleado ganara mucho más, eso sería un círculo virtuoso para todos. También es clave el rol de las inmobiliarias para llegar a puntos de encuentro con los alquileres, porque montar y sostener una estructura así es un sacrificio muy grande”, detalló.
Por otro lado, mencionó la desigualdad frente a los nuevos comercios de capitales chinos: “Llegaron alrededor de seis locales y se vienen más. Entran con ciertas prevendas y uno, por los años, ya no está dispuesto a presentar tanta batalla. Sabemos que detrás de esos alquileres hay un sustento directo del estado chino”.
Prioridad: la fuente laboral
Una de las mayores preocupaciones de Baremberg era el destino de quienes lo acompañaron durante años detrás del mostrador. En ese sentido, llevó tranquilidad: “Hemos logrado que los empleados puedan seguir trabajando en una empresa que se instalará en estos locales. El futuro de ellos está asegurado, que era mi gran preocupación”.
¿Cuándo cierra definitivamente?
Si bien el local se encuentra actualmente en proceso de liquidación total, el comerciante adelantó que no hay una fecha exacta, aunque estimó que el cierre definitivo se producirá entre fines de mayo y los primeros 15 días de junio.
“Uno tiene que ser realista; tengo 70 años y el lomo ya me está pesando. Siempre intenté estar del lado de la gente, siendo solidario, porque el trabajo dignifica y permite educar, comer y divertirse”, concluyó con emoción.





















