En una jornada marcada por el conflicto, los docentes de la provincia de Santa Fe iniciaron el ciclo lectivo 2026 con un paro total de actividades y una movilización que recorrió las calles de la capital hasta el Ministerio de Educación. El secretario general de AMSAFE, Rodrigo Alonso, encabezó la rueda de prensa previa a la marcha, donde lanzó duras críticas a la gestión de Maximiliano Pullaro por lo que consideró una campaña de “extorsión y apriete” durante el fin de semana.
El dirigente denunció que durante los días previos al inicio de clases, el Gobierno envió correos electrónicos y cartas a los padres, además de presionar a directivos para que designen reemplazantes por un solo día con el objetivo de forzar el inicio del ciclo lectivo. “Al Gobierno no le importa el salario, ni las condiciones de trabajo, ni la situación previsional. Lo único que querían es que no hagamos paro”, agregó con contundencia.
Cifras y acompañamiento de la comunidad
Según los datos preliminares del gremio, la adhesión a la medida de fuerza superó el 70%, lo que Alonso describió como una cifra “siete veces mayor” a medidas anteriores. El titular de AMSAFE Provincial destacó especialmente el respaldo de las familias: “Vemos en las redes sociales los carteles de los padres acompañando a los docentes. En las escuelas donde hubo compañeros obligados a asistir por la extorsión, los alumnos no fueron. La comunidad educativa está con nosotros”.

El fantasma de la “Carpa Blanca”
Alonso acusó al Ejecutivo de presentar “actas paritarias con números dibujados” y de mentir sobre la realidad salarial del sector. En este contexto, advirtió que si no hay una propuesta superadora que contemple una recomposición real frente a la inflación, el plan de lucha se profundizará con la instalación de una “Carpa Blanca de la Dignidad” que recorrerá los 19 departamentos de la provincia.
La movilización, que contó también con la participación del gremio SADOP, partió desde la esquina de 4 de Enero y 3 de Febrero, pasando por Casa de Gobierno antes de culminar frente a la sede de la cartera educativa, marcando lo que el gremialista definió como una “bisagra” en la historia de la lucha docente santafesina.





















