Cada vez que Unión atraviesa un buen momento, la memoria rojiblanca viaja inevitablemente hacia atrás. A veces en lo inmediato y en otras ocasiones por aquellas noches que disfrutaban los que peinan canas. Fue en febrero de 2001 cuando el Tate construyó una semana perfecta que aún hoy funciona como referencia obligada.
El 10 de febrero de ese año, en el 15 de Abril, Unión superó con autoridad a Chacarita por 3-0. Matías Donnet fue la gran figura de la tarde con un doblete, mientras que Martín Mazzoni completó la goleada. Aquel partido no solo significó tres puntos, sino el inicio de una cadena que tomaría mayor dimensión con el correr de los días.
Apenas tres días después llegó una de las noches más recordadas por el pueblo tatengue: triunfo 3-1 ante Boca en La Bombonera. Andrés Silvera brilló con dos goles y Donnet volvió a hacerse presente en la red, confirmando un momento individual extraordinario. Ganar en ese escenario y de esa manera elevó el impacto de la racha a otro nivel.
La semana se cerró el 18 de febrero con un nuevo 3-0, esta vez frente a Argentinos Juniors. Germán Castillo, Daniel Tilger y nuevamente Silvera sellaron el marcador y completaron un pleno de nueve puntos sobre nueve posibles en apenas ocho días. El equipo combinó contundencia ofensiva y solidez colectiva, pero también contó con delanteros que atravesaban un pico de eficacia notable.
Algo que hoy tranquilamente podría ser comparable con este presente que atraviesa el equipo de Leo Madelón y estas 3 victorias conseguidas ante Aldosivi, Sarmiento e Instituto en tan solo 7 días.
Sin embargo, para encontrar la última vez que el Tate festejaba 3 triunfos de forma consecutiva, no tenemos que alejarnos tanto. en el Torneo de la Liga 2024, Unión volvió a encadenar tres festejos entre la tercera y la quinta fecha. En esa oportunidad, Joaquín Mosqueira y Jerónimo Domina marcaron en el 2-0 ante Barracas Central; Adrián Balboa anotó el único tanto frente a Independiente Rivadavia; y Franco Pardo junto a Gonzalo Morales aseguraron el 2-1 contra San Lorenzo. Otra muestra de regularidad que, sin embargo, no logró igualar el impacto simbólico de aquella semana de 2001.
Las estadísticas, con sus nombres y números, cuentan más que simples resultados. Hablan de momentos, de rachas goleadoras y de equipos que logran alinearse en un punto exacto de confianza y contundencia. Y en la historia reciente y no tan reciente de Unión, esas marcas siguen teniendo protagonistas bien definidos.





















