La participación argentina en el ATP 250 de Kitzbühel tuvo una jornada con sensaciones encontradas. Mientras Tomás Etcheverry logró meterse entre los cuatro mejores del torneo, Sebastián Báez y Mariano Navone no pudieron superar los cuartos de final y quedaron en el camino.
El mejor resultado del día llegó de la mano del platense, quien derrotó al peruano Ignacio Buse por 6-2 y 7-5. Etcheverry dominó con claridad el primer parcial y mostró una gran capacidad de reacción en el segundo, donde llegó a estar 2-5 abajo. Con cinco games consecutivos dio vuelta la historia y selló el triunfo tras una hora y 43 minutos de juego.
Con este éxito, el actual 31° del ranking ATP alcanzó la décima semifinal de su carrera en el circuito, todas sobre polvo de ladrillo, y la tercera de la temporada, luego de las obtenidas en Buenos Aires y Río de Janeiro, donde consiguió el primer título ATP de su trayectoria.
En busca de la final tendrá un exigente desafío frente al kazajo Alexander Bublik, máximo favorito del certamen y número 11 del mundo, que eliminó al eslovaco Alex Molcan por 6-3 y 6-2.
La otra cara de la jornada fue la rápida eliminación de Sebastián Báez. El bonaerense, ubicado en el puesto 56 del ranking, cayó con contundencia ante el alemán Yannick Hanfmann por 6-3 y 6-1 en apenas una hora y 19 minutos. El europeo venía de dejar en el camino a otro argentino, Marco Trungelliti, en la ronda anterior.
Tampoco pudo avanzar Mariano Navone, quien fue superado por el francés Quentin Halys por 7-5 y 6-3. Proveniente de la clasificación, Halys sigue siendo la gran sorpresa del torneo tras eliminar previamente al segundo preclasificado, el monegasco Valentin Vacherot.
De esta manera, Etcheverry quedó como el único representante argentino con vida en Kitzbühel y buscará este viernes un triunfo que lo deposite en una nueva final del circuito ATP.





















