Un devastador tornado golpeó con fuerza la zona rural de Bernardo de Irigoyen el pasado viernes por la tarde, dejando a su paso pérdidas materiales totales en la Colonia Santa Irene, ubicada a unos 20 kilómetros del casco urbano.
A pesar de la extrema violencia del fenómeno, que arrancó estructuras de cuajo, no se registraron víctimas fatales ni heridos de gravedad, en lo que las autoridades locales califican como un auténtico milagro.
Germán Gamulín, presidente comunal de la localidad del departamento San Jerónimo, aclaró esta mañana por LT9 que la zona urbana no sufrió consecuencias. Sin embargo, el panorama en el área rural fue desolador.
De película
El epicentro del desastre fue un establecimiento rural donde funciona un tambo. El tornado irrumpió cerca de las 15:30 horas, justo en el momento en que los tamberos se encontraban en plena labor de ordeñe. Al ver la impresionante “tromba” que se avecinaba desde el noroeste, los trabajadores se arrojaron dentro de la fosa del tambo.
“Vieron que el mundo se les iba arriba de ellos y se tiraron en la fosa. Una losa cayó e hizo puente, entonces quedaron protegidos por esa estructura. Después cayó todo el resto del techo y las paredes encima” relató Gamulín en diálogo con “Qué temprano que arrancaste”.
Agregó que “solo sufrieron un raspón en el cuero cabelludo e hipertensión por la crisis nerviosa. Es para agradecer, dentro de la desgracia, que los daños solo sean materiales”.
Asistencia y campaña solidaria
Tras el paso del tornado, y aprovechando que la lluvia de 90 milímetros demoró más de una hora en desatarse, los propietarios del campo lograron rescatar a los trabajadores y trasladarlos al centro de salud local.
Gamulín destacó que se activó de inmediato el Comité de Emergencia local y se aportaron colchones, frazadas, comida y artículos de limpieza para as familias afectadas.
Además la comuna de Bernardo de Irigoyen, en conjunto con Cáritas y vecinos particulares, iniciaron una campaña de donaciones que incluye ropa, camas y calzado para asistir a los damnificados en este difícil proceso de reconstrucción.





















