En el marco del proceso de modernización y despapelización del Estado, el Gobierno de Santa Fe habilitó por primera vez la renovación totalmente digital de la licencia de pesca deportiva. La medida forma parte del programa Territorio 5.0, impulsado por la gestión del gobernador Maximiliano Pullaro, y apunta a simplificar trámites, mejorar los controles y reducir la burocracia administrativa.
La licencia es obligatoria para ejercer la pesca deportiva en la provincia y debe renovarse todos los años, ya que todas las habilitaciones emitidas por el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático vencen el 31 de diciembre, independientemente de la fecha en que se haya realizado el alta.
Desde diciembre de 2025, además, la licencia cuenta con un sistema de reciprocidad con las provincias del Litoral, lo que permite practicar pesca deportiva también en jurisdicción de Entre Ríos, Chaco y Corrientes, aunque en este último caso únicamente en aguas compartidas.
El trámite se realiza de manera online a través del sitio oficial https://servicios.santafe.gov.ar/formulario_pesca. Una vez completado el formulario y efectuado el pago, el carnet digital es enviado por correo electrónico y posee plena validez legal, sin necesidad de portar un documento físico.
Pesca comercial
En cuanto a la pesca comercial, la actividad se rige por la Resolución Nº 332/2025, que fija para los meses de enero, febrero y marzo de 2026 un cupo máximo de captura de 900 toneladas, en concordancia con lo dispuesto por la provincia de Entre Ríos.
Como medida de preservación del recurso, ambas provincias acordaron la suspensión de la pesca comercial de sábalo entre el 20 de diciembre y el 20 de enero. Además, continúan vigentes las restricciones permanentes para determinadas especies: el dorado solo puede capturarse en modalidad deportiva con devolución obligatoria, mientras que la pesca de pacú y manguruyú está prohibida en todas sus formas.
Desde el Ministerio de Ambiente y Cambio Climático remarcaron la importancia de contar con la licencia correspondiente y de respetar la normativa vigente, como parte de una gestión responsable y sostenible de los recursos pesqueros.






















