El referente social Rubén Sala trazó una radiografía de la crisis que golpea a los sectores más postergados de la ciudad de Santa Fe. Con el fin de los programas “Volver al Trabajo” previsto para fines de marzo, Sala advirtió que la incertidumbre es total y que no hay un reemplazo real para las familias que subsisten con esos ingresos.
El impacto de los $78.000 y los “vouchers” de capacitación
Sala explicó que, aunque el monto de los programas nacionales pueda parecer bajo, representa el único ingreso fijo para miles de personas. “Son 78 mil pesos con los que la gente puede sacar fiado en el almacén. Si eso desaparece, se corta también el movimiento en los comercios barriales”, señaló.
Respecto a los nuevos “vouchers de capacitación” propuestos por el Gobierno Nacional, fue tajante: “Es una mentira más. Parten de la lógica de que la gente no tiene trabajo porque no sabe trabajar, pero la realidad es que no hay empleo”. Además, cuestionó la viabilidad de conseguir profesionales que puedan facturar y enseñar en los barrios bajo ese esquema.
Hambre y crisis sanitaria
El panorama en barrios como Santa Rosa de Lima es, según sus palabras, “tremendo”. Sala relató que la situación ha cruzado una línea crítica: “Te parte el alma ver vecinos que te dicen que hoy no comieron. Ya no es el guiso de basura que históricamente se comió; hoy hay mucha gente y criaturas que se acuestan sin comer”.
A esta falta de alimentos se suma, según denunció, una reducción en la entrega de leche en los dispensarios provinciales y la falta de asistencia desde Nación. “La esperanza de un cambio se empezó a desvanecer y hoy se transformó en un ‘que pase lo que tenga que pasar'”, describió sobre el desánimo de los vecinos.
El narcotráfico como única economía y prestamista
Uno de los puntos más alarmantes de la entrevista fue la descripción de cómo el crimen organizado ocupa el lugar del Estado y el mercado formal. “El único movimiento económico real en los barrios hoy es el narcotráfico. No hay ninguna otra actividad que lo supere”, sentenció Sala.
En ese contexto, advirtió sobre el auge de los “préstamos de la droga”: “La gente, desesperada porque no tiene para comer, recurre a préstamos con plata del narcotráfico. Como no pueden pagar, les terminan quitando la casa y terminan viviendo en la calle. Mucha de la gente que hoy vemos en la calle es por este motivo”.
El estigma de ser “planero”
Finalmente, Sala se refirió al duro momento que atraviesan las organizaciones sociales, blanco de críticas oficiales. “Hay una gran maquinaria de propaganda que hizo creer a los mismos beneficiarios que son ‘ñoquis’ o ‘planeros’. Las organizaciones están muy castigadas”, lamentó, al tiempo que desmintió las denuncias sobre comedores fantasmas: “Dijeron que había miles de comedores inexistentes, pero no hay un solo preso ni una causa seria. Fue todo para estigmatizar”.






















