La cápsula Orion de la misión Artemis II finalizó su recorrido con un descenso controlado en aguas del océano Pacífico, luego de diez días de vuelo en los que volvió a llevar humanos a las cercanías de la Luna tras más de cinco décadas. La tripulación, integrada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, cumplió con los principales objetivos previstos.
El momento más delicado del regreso fue la reentrada atmosférica, cuando la nave soportó temperaturas superiores a los 2.500 °C y velocidades cercanas a los 38.000 km/h. Durante esos minutos se produjo el habitual apagón de comunicaciones, que se resolvió sin inconvenientes al restablecerse el contacto con el control de misión.
El amerizaje se concretó tras el despliegue de paracaídas, en condiciones climáticas favorables que facilitaron la recuperación de la tripulación. La agencia espacial destacó el rendimiento de los sistemas y calificó la maniobra como precisa.
La misión también dejó hitos relevantes: Christina Koch fue la primera mujer en viajar hacia la órbita lunar, Victor Glover el primer astronauta afrodescendiente en lograrlo y Jeremy Hansen el primer canadiense en integrar una misión de este tipo.
Con este resultado, el programa Artemis avanza hacia su siguiente etapa, que buscará concretar el regreso de astronautas a la superficie lunar y sostener una presencia humana con proyección a futuras misiones a Marte.






















