La llegada del fenómeno de El Niño mantiene en alerta preventiva a la provincia de Santa Fe, que reforzó el monitoreo del sistema hídrico y las tareas de preparación ante el pronóstico de lluvias superiores a lo normal para los próximos meses.
En diálogo con Amanecer no es poco, el secretario de Recursos Hídricos de la Provincia, Nicolás Mijich, explicó que la situación actual es normal, aunque remarcó que el escenario climático obliga a mantener la vigilancia y avanzar con las tareas preventivas.
“El sistema permanece en aguas medias y los valores relevados están por debajo de los niveles de alerta”, afirmó el funcionario.
Relevamiento aéreo en el centro-norte
Entre el 26 y el 27 de agosto, la Secretaría de Recursos Hídricos realizó un relevamiento aéreo sobre la zona centro-norte de la provincia, una de las áreas que recibió mayores acumulados de lluvia durante el último período.
El operativo se complementó con una campaña de aforo, destinada a medir los caudales en los principales puntos de control. El objetivo fue obtener un diagnóstico actualizado, detectar posibles sectores problemáticos y conocer la capacidad del sistema frente a nuevas precipitaciones.
Según explicó Mijich, los resultados fueron alentadores. “La mayoría de los cursos están encauzados y el sistema tiene algo de capacidad para recibir nuevas precipitaciones”, señaló.
De todos modos, el funcionario aclaró que el escenario previsto para los próximos meses obliga a continuar con las mediciones y el seguimiento de los niveles de los cursos de agua.
Preparación ante un Niño fuerte a muy fuerte
Mijich indicó que el último informe del Servicio Meteorológico Nacional anticipa una probabilidad del 100% de condiciones de El Niño durante el próximo trimestre, con una intensidad estimada entre fuerte y muy fuerte.
“Estamos con un pronóstico certero de cómo entrar en un Niño. Veremos la magnitud, pero hay que prepararse de la mejor manera para recibirlo”, sostuvo.
El funcionario aclaró que estos pronósticos no permiten determinar con exactitud cuánto lloverá en cada localidad. Sin embargo, anticipan un escenario con precipitaciones superiores a las normales y una mayor frecuencia de tormentas.
En ese contexto, destacó la importancia de la anticipación para fortalecer la prevención. “Creo que esta vez la anticipación nos da alguna ventaja en la preparación”, afirmó.
100 localidades bajo vigilancia especial
La Provincia mantiene una vigilancia especial sobre 100 localidades identificadas con riesgo hídrico. Mijich explicó que esta estrategia forma parte de un trabajo que comenzó al inicio de la actual gestión y que no se limita a las zonas incluidas en ese listado.
“Particularmente en esas cien localidades tenemos una vigilancia, un cuidado especial y las acciones prioritariamente están dirigidas a protegerlas”, explicó.
El secretario señaló que la Secretaría de Recursos Hídricos ya concretó más de 400 intervenciones y trabajó en 232 distritos de la provincia.
También destacó el avance sobre la red de canales. De los aproximadamente 10.000 kilómetros existentes, ya fueron intervenidos unos 5.000 kilómetros, mientras que está previsto trabajar sobre otros 2.000 durante el próximo año.
Además, se encuentran activos frentes de trabajo en las zonas sur, centro y norte, donde se prevé intervenir aproximadamente 1.000 kilómetros de canales principales en un plazo de entre seis y ocho meses.
Obras y coordinación para enfrentar emergencias
Para Mijich, uno de los principales desafíos es mantener en condiciones la infraestructura hídrica de una provincia que, por sus características geográficas, tiene escasa pendiente y recibe aportes de agua provenientes de otras jurisdicciones.
“Vivimos en una provincia plana, con escasa pendiente y recibimos aportes de otras provincias”, explicó.
El funcionario remarcó que las obras permiten mejorar la capacidad de respuesta, aunque advirtió que determinados eventos extremos pueden superar cualquier infraestructura.
En ese sentido, recordó las precipitaciones registradas en Vera, donde se alcanzaron alrededor de 400 milímetros, y sostuvo que ante lluvias de esa magnitud ninguna obra puede garantizar por sí sola la protección de una localidad.
Por eso, planteó que la prevención debe combinar infraestructura con planes de contingencia, coordinación entre organismos y sistemas de alerta.
“Una parte tiene que ver con las medidas estructurales, que son las obras, y otra parte tiene que ver con la coordinación de planes de contingencia y atención de la emergencia”, señaló.
Finalmente, Mijich recomendó a la población informarse a través de fuentes oficiales, como el Servicio Meteorológico Nacional, Protección Civil, el Instituto Nacional del Agua, la FICH y la Secretaría de Recursos Hídricos.
“Hoy el sistema está en una condición normal, pero de superarse el umbral de alerta la Secretaría tiene la obligación de emitir el alerta correspondiente”, concluyó.





















