Luego del subcampeonato del Mundial 2026, Lionel Scaloni rompió el silencio al abandonar el predio de la AFA en Ezeiza y buscó ponerle paños fríos a las especulaciones que surgieron sobre su continuidad al frente de la Selección Argentina.
El entrenador valoró el esfuerzo realizado por sus futbolistas durante toda la Copa del Mundo y remarcó que ese es el principal legado que dejó el equipo. “El grupo dio absolutamente todo hasta el final y eso es lo más importante que nos llevamos”, expresó.
Consultado sobre su futuro, Scaloni evitó dar definiciones más allá de este año, aunque dejó en claro que seguirá al mando del seleccionado en las próximas convocatorias. “Después de un torneo de esta magnitud es normal que aparezcan replanteos. Ahora estamos acá hasta diciembre y luego se verá”, explicó.
En ese sentido, el técnico insistió en que lo verdaderamente trascendente es que la Selección mantenga la identidad que construyó en los últimos años. “Lo más importante es Argentina. Esté yo o no, lo fundamental es que siga esta unión y esta conexión con la gente”, afirmó.
También descartó de plano cualquier conflicto dentro del plantel. Sorprendido por algunas versiones que circularon en redes sociales, aseguró desconocer esos rumores y dejó en evidencia que no les presta atención. “No tengo redes y no sé de qué hablan. No puedo creer que me pregunten eso”, respondió cuando fue consultado por supuestas diferencias internas.
Scaloni también se mostró conmovido por el recibimiento que la Selección tuvo en su regreso al país. Pese al dolor por la derrota frente a España, destacó el cariño de los hinchas y, especialmente, la reacción de los más chicos.
“Cuesta aceptar que no se ganó, porque somos muy competitivos, pero también hay que aprender de las derrotas. Ver a tantos chicos felices con este equipo, aun sin haber salido campeón, fue algo maravilloso”, señaló.
Mientras su continuidad definitiva se resolverá una vez finalizado el año, todo indica que el entrenador de Pujato estará al frente del seleccionado en las próximas ventanas FIFA de septiembre, octubre y noviembre, donde Argentina podría disputar hasta seis encuentros, incluida la posibilidad de reprogramar la Finalissima frente a España.





















