El nuevo Puente Carretero que unirá Santa Fe y Santo Tomé alcanzó un 75 % de avance general, luego de que el Gobierno provincial completara el montaje de vigas en el estribo santotomesino. Las tareas se desarrollaron durante la noche, con el objetivo de no afectar la circulación vehicular en los horarios de mayor movimiento entre ambas ciudades.
Con las 42 pilas terminadas y la infraestructura concluida, la obra ingresó de lleno en la etapa de superestructura, que comprende la colocación de vigas, la construcción de los vanos y el hormigonado del tablero.
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, destacó que la decisión de trabajar en horario nocturno responde a la necesidad de mantener la circulación mientras avanzan las tareas. También señaló que el proyecto continúa con el montaje de las últimas vigas y la ejecución de los tramos restantes.
De los 43 vanos que tendrá el viaducto, 31 ya fueron hormigonados y otros seis están montados o en ejecución. Además, se fabricaron 203 de las 215 vigas previstas, cada una de 30,8 metros de longitud. El nuevo puente tendrá 1.324 metros y contará con dos carriles hacia Santa Fe, además de una bicisenda y una senda peatonal. El puente actual quedará destinado al tránsito en dirección a Santo Tomé.
En paralelo, continúan los trabajos en los accesos de ambas cabeceras. En Santo Tomé, las intervenciones presentan un avance del 30 %, mientras que en Santa Fe se ejecutan veredas, bases para columnas de iluminación y tareas de pavimentación en el sector de Cilsa.
Por otra parte, el Gobierno provincial confirmó que asumirá las reparaciones preventivas del actual Puente Carretero, pese a que se trata de una estructura bajo jurisdicción nacional. La intervención fue solicitada por Vialidad Nacional y apunta a reforzar las uniones de los tableros para evitar nuevos inconvenientes como los registrados en 2024, cuando el enlace permaneció cerrado durante varios meses.
El administrador de Vialidad Provincial, Pablo Seghezzo, explicó que los refuerzos ya están fabricados y que la modalidad de ejecución dependerá de la altura del río Salado. Los trabajos podrán realizarse desde abajo, si las condiciones lo permiten, o mediante operarios suspendidos desde la estructura.
La construcción del nuevo viaducto está a cargo de una unión transitoria de empresas y cuenta con una inversión provincial superior a los 62.000 millones de pesos. El objetivo es que, cuando se habilite el nuevo enlace, ambas estructuras estén en condiciones de funcionamiento para garantizar la conexión entre Santa Fe y Santo Tomé.





















