La lechería argentina se encuentra ante un escenario de contrastes: por un lado, una inversión sostenida que promete niveles de producción nunca vistos y, por el otro, la urgencia de abrir mercados internacionales para absorber ese volumen. El director de Lechería de Santa Fe, Carlos De Lorenzi, analizó las proyecciones del sector y el rol clave de la provincia en este proceso.
El desafío de la escala exportadora
De Lorenzi confirmó que, tras fuertes inversiones en la producción primaria e industrial, Argentina está cerca de romper la barrera de los 12.000 millones de litros de leche. “Es un proyecto de pico histórico motorizado sobre todo por Santa Fe y Córdoba”, explicó.
Sin embargo, este crecimiento trae consigo un dilema logístico y comercial. “El mercado nacional consume una cantidad determinada. El desafío hoy es buscar la demanda externa”, señaló el funcionario. En ese sentido, destacó que Santa Fe ya lidera este rubro con más del 50% de las exportaciones del país, habiendo incrementado las ventas al exterior un 19% el año pasado.
El “filtro” de la eficiencia
Respecto a la rentabilidad del productor, De Lorenzi reconoció que el modelo económico actual empuja a una situación de “eficiencia extrema”. “Hay costos que el productor no maneja, como la energía, que complican la competitividad y hacen que muchos tambos tengan los números muy finos o en rojo”, advirtió.
No obstante, aclaró que la supervivencia no depende estrictamente de la escala (si el tambo es grande o chico), sino de la gestión: “Puede haber tambos chicos eficientes que van a subsistir. Cada unidad productiva debe afinar sus costos y estar bien asesorada”.
Santa Fe, polo de atracción
El director resaltó que la provincia sigue siendo el lugar predilecto para las grandes inversiones, citando el ejemplo del Grupo Gloria. “Santa Fe reúne condiciones estratégicas: logística, cercanía a los puertos de Santa Fe y Rosario, y más de 3.000 tambos operativos. No es casualidad que las multinacionales más importantes recalquen aquí”, aseguró.
La crisis de Sancor y Verónica
Consultado sobre la situación de dos gigantes del sector, De Lorenzi fue categórico: “La situación es muy complicada”. Si bien aclaró que el Gobierno provincial viene acompañando a los empleados y realizando gestiones, subrayó que el presente de estas firmas responde a decisiones internas.
“Son cuestiones estrictamente empresariales, no de coyuntura. Para nosotros es fundamental que estas plantas estén operativas por la cantidad de familias que dependen de ellas. Queremos que se reactiven porque la lechería argentina necesita toda su capacidad instalada de cara al pico de producción que se espera en primavera”, concluyó.
Todo Láctea: Vidriera de tecnología e innovación
En otro tramo de la entrevista, el funcionario se refirió a la presencia provincial en Todo Láctea, evento que calificó como el “emblema” donde confluyen proveedores y productores. “Santa Fe busca mostrar que sus bienes de capital están a la altura de cualquier capital extranjero”, subrayó. De Lorenzi adelantó que el Ministerio priorizará en su stand a empresas que nunca han participado y aquellas enfocadas en la innovación tecnológica, como los tambos robotizados y rotativos. “El productor, si se dan las condiciones, invierte, y eso motoriza no solo la cadena láctea sino a todas nuestras industrias de maquinaria e insumos”, remarcó.






















