El diputado provincial Walter Ghione volvió a presentar el proyecto para regular la instalación de cercos eléctricos en viviendas particulares. La iniciativa busca cubrir el vacío legal existente en la provincia respecto de estos sistemas de seguridad que se utilizan cada vez con mayor frecuencia en viviendas, comercios e instituciones.
El legislador y Pastor de la Iglesia Evangélica había presentado este proyecto en el año 2021, pero nunca se llegó a tratar y perdió estado parlamentario. Esta semana lo volvió a ingresar y espera que avance en las comisiones, antes de llegar al recinto.
El texto define a los cercos eléctricos como dispositivos compuestos por hilos metálicos por los que circula electricidad, que producen una descarga al entrar en contacto con una persona y que también pueden activar alarmas o sistemas de monitoreo.
El proyecto aclara que los cercos deberán cumplir normas técnicas y estándares de seguridad que definirá la autoridad de aplicación. Además, los equipos, materiales y sistemas deberán contar con certificación oficial; y la altura mínima de instalación será de 2,20 metros desde el nivel del suelo.
La iniciativa excluye de su alcance a los cercos eléctricos rurales conocidos como “boyeros” y a los utilizados por fuerzas de seguridad o fuerzas armadas.
Fundamentos
En los fundamentos, Ghione sostiene que el objetivo es garantizar condiciones seguras de uso y evitar accidentes que pueden producirse cuando los cercos se instalan de manera incorrecta o con conexiones peligrosas, como el enlace directo a la red eléctrica domiciliaria.
Según se explica, estos sistemas funcionan mediante pulsos eléctricos intermitentes de alto voltaje pero baja energía, lo que genera una descarga disuasiva sin provocar efectos letales cuando están correctamente instalados.
El proyecto también plantea que este tipo de dispositivos se encuadra dentro del derecho de defensa de la propiedad, siempre que se utilicen como mecanismo disuasivo y cumplan con las normas de seguridad correspondientes.






















