El director de la APSV, Carlos Torres, salió al cruce de las versiones que ponían en duda la legalidad del radar instalado en la Ruta Nacional 168. El funcionario fue tajante al asegurar que el dispositivo cumple con todas las normativas y que los resultados preventivos son contundentes.
“No es un dolor de cabeza para nosotros, todo lo contrario”, comenzó diciendo Torres ante la consulta sobre la polémica. “Desde que instalamos ese cinemómetro, los vehículos con exceso de velocidad bajaron del 50% al 18%. Son 30 puntos menos de conductores que ahora pasan a la velocidad que corresponde, y eso previene siniestros”, detalló.
La validez de las multas
Ante las versiones que indicaban que las actas de infracción no tendrían validez por falta de autorización nacional, el funcionario aclaró que la provincia tiene autonomía en la materia. “Estamos facultados por la Ley de Tránsito 13.133 para medir velocidad en todas las rutas de Santa Fe, sean provinciales o nacionales. Que digan que Nación debe autorizar es un grave error; solo hay que leer la ley”, explicó.
Torres puntualizó que, si bien siempre se informa a Vialidad Nacional por “deferencia” para coordinar la cartelería, no dependen de su permiso: “Una cosa es informar y otra necesitar autorización. Las multas emitidas son totalmente válidas”.
Prevención vs. Recaudación
El director de la APSV también se refirió a los cuestionamientos sobre el fin de estos controles. “Nosotros no queremos instalar radares innecesarios o con fines recaudatorios. De hecho, estamos analizando trasladar algunos que no nos parece que estén en lugares correctos”, adelantó.
Asimismo, destacó que la ubicación de los radares se decide en base a los datos objetivos del Observatorio de Seguridad Vial. “Cuando les contamos estos resultados a las organizaciones de familiares de víctimas, no pueden creer que alguien cuestione que estemos controlando la velocidad en una ruta”, concluyó Torres.






















