En medio de la creciente preocupación por las amenazas virales y desafíos en redes sociales que afectan a los establecimientos educativos de la provincia, la diputada provincial Claudia Balagué dialogó con LT9 y planteó una mirada crítica sobre cómo se está gestionando la crisis actual. Para la exministra, la clave no reside en la presencia policial, sino en fortalecer los lazos dentro de las instituciones.
“Hoy el escenario se está abordando como un tema estrictamente policial, con un patrullero en la puerta o suspendiendo clases. Yo creo que es todo lo contrario: hay que tener las escuelas abiertas y equipos acompañando para poner estas situaciones en palabras”, afirmó Balagué en comunicación con “Amanecer Litoral”.
Convivencia y detección temprana
La legisladora insistió en la necesidad de sancionar una Ley de Convivencia Escolar que incluya la formación de consejos integrados por padres, estudiantes, docentes y cooperadores. Según Balagué, estos espacios permiten elaborar reglamentos institucionales donde se establezcan pautas claras y se fomente la escucha activa.
“Cuando las cosas no se ponen en palabras, irrumpe la violencia. Muchos chicos llegan a estas redes porque se sienten solos o deprimidos. Si generamos redes de contención, el propio grupo de pares puede detectar cuando alguien está motivado por un reto peligroso o participando de subculturas virtuales negativas”, explicó.
El desafío de la brecha digital
Balagué también se refirió al desconocimiento de los adultos sobre las plataformas que habitan los jóvenes, citando el reciente caso de San Cristóbal. “Muchos padres no sabíamos que existían redes que promueven masacres escolares. Estamos en un estado de emergencia en la adolescencia y necesitamos formar a los docentes con especialistas y colegios profesionales para que sepan cómo actuar ante ciberataques o presencia de armas”.
Regulación a las plataformas
Consultada sobre la posibilidad de prohibir el acceso a redes sociales a menores, la diputada se mostró partidaria de una regulación firme: “Las empresas como Google o Meta nos conocen uno por uno; saben lo que compramos y lo que hacemos. Es imposible que no puedan controlar el ingreso de menores. Hay que exigirlo como país, tal como ya lo están haciendo Australia y varios países de Europa”.
Finalmente, la exministra hizo un llamado a “proteger la cabeza de los chicos” duplicando los recursos para equipos socioeducativos y de ESI (Educación Sexual Integral). “No esperemos que la cultura de la paz trabaje milagrosamente; el Estado debe dar el apoyo y los recursos necesarios para que esto suceda”, concluyó.





















