En diálogo con LT9, el exsecretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur y ex diputado nacional, Guillermo Carmona, puso paños fríos a las versiones que circularon tras un cable de la agencia Reuters, que sugería que el Pentágono podría revisar su postura sobre la soberanía británica en las Islas Malvinas.
“Lo primero que hay que aclarar es que Estados Unidos nunca reconoció la soberanía británica; lo que reconoce es una situación de facto, una administración de hecho”, explicó Carmona en una entrevista con el equipo de la radio. Para el especialista, el mensaje no fue un guiño a la Argentina, sino una herramienta de presión de la administración Trump hacia sus aliados europeos.
Una operación de presión interna
Según Carmona, la filtración debe leerse en el marco de las tensiones dentro de la OTAN y el conflicto en Medio Oriente. “Esto fue una operación del Ministerio de Defensa de EE.UU. para poner contra las cuerdas a sus socios, especialmente a Gran Bretaña, ante la falta de apoyo a la guerra contra Irán. Malvinas fue el escenario que utilizaron para presionar, pero no es un mensaje para nuestro país”, detalló.
El exfuncionario destacó que, poco después del trascendido, el Departamento de Estado —la cancillería estadounidense— ratificó que mantienen su histórica “posición de neutralidad”. “Esto demuestra las grandes contradicciones que existen dentro del propio gobierno de Trump”, añadió.
El riesgo del “modo Galtieri”
Al ser consultado sobre cómo está manejando el tema el actual Gobierno Nacional, Carmona fue tajante y advirtió sobre el peligro de generar falsas expectativas: “Me preocupa mucho porque el gobierno de Milei ha entrado en ‘modo Galtieri’. Vienen alentando versiones de que Trump nos devolvería las Malvinas como si fuera un trámite personal”.
Para el entrevistado, esta narrativa busca dos objetivos: justificar un “alineamiento automático e incondicional” con Estados Unidos e Israel, y desviar la atención de los problemas internos de Argentina, como la crisis económica y social.
Una visión distorsionada del mundo
Finalmente, Carmona criticó la política exterior de Javier Milei, señalando que el eslogan de “volver al mundo” esconde un aislamiento peligroso. “Para Milei, el mundo es solo EE.UU. e Israel. Al votar en contra de consensos históricos en la ONU, se están rompiendo relaciones con países que siempre apoyaron la causa Malvinas”, sentenció.
“Es una percepción distorsionada en un mundo que gira hacia la multipolaridad. Repetir una inadecuada evaluación del escenario internacional, como ocurrió en 1982, es sumamente inconveniente para los intereses nacionales”, concluyó.





















