La exploración espacial dio un nuevo paso con la misión china Tianwen-2, que logró obtener la fotografía más cercana y detallada registrada hasta ahora de Kamoʻoalewa, un pequeño cuerpo celeste que acompaña a la Tierra en su recorrido alrededor del Sol. El hallazgo permitirá a los científicos profundizar en el estudio de su composición y origen.
Aunque popularmente se le conoce como la “segunda Luna”, los especialistas aclaran que Kamoʻoalewa no es un satélite natural de la Tierra. Se trata de un cuasisatélite, es decir, un objeto cuya órbita alrededor del Sol guarda una estrecha relación con la de nuestro planeta, lo que le permite permanecer relativamente próximo durante largos periodos.
¿Qué es Kamoʻoalewa y por qué despierta tanto interés?
Este objeto fue identificado en 2016 gracias a observaciones realizadas desde un telescopio ubicado en Hawái, razón por la que recibió un nombre proveniente de la lengua hawaiana. Desde su descubrimiento, ha llamado la atención de la comunidad científica debido a sus particulares características orbitales y a la posibilidad de que sea un fragmento desprendido de la Luna.
Los investigadores estiman que Kamoʻoalewa posee un diámetro de entre 40 y 100 metros, lo que lo convierte en uno de los cuerpos más pequeños visitados por una misión espacial. Además, mantiene una compleja interacción gravitacional con la Tierra mientras ambos orbitan alrededor del Sol, acercándose a nuestro planeta aproximadamente cada 45 años.
Tianwen-2 obtuvo las imágenes más detalladas del cuasisatélite
La misión Tianwen-2, la primera expedición china destinada a investigar un asteroide, fue lanzada en 2025 y recorrió cerca de mil millones de kilómetros antes de alcanzar su objetivo. Una vez en las cercanías de Kamoʻoalewa, la nave consiguió aproximarse a unos 20 kilómetros de su superficie, distancia que permitió capturar imágenes inéditas con un nivel de detalle sin precedentes.
Durante los próximos meses, la sonda continuará examinando el objeto mediante diversos instrumentos científicos. Posteriormente, la misión contempla ejecutar una de sus fases más complejas: recolectar muestras del material rocoso para transportarlas de regreso a la Tierra y analizarlas en laboratorios especializados.
Científicos investigan si proviene de la Luna
Uno de los principales objetivos de la misión es determinar el origen de Kamoʻoalewa. Diversas investigaciones plantean que este cuasisatélite podría corresponder a un fragmento expulsado de la superficie lunar tras el impacto de un gran meteorito ocurrido entre uno y diez millones de años atrás.
Si esta hipótesis se confirma, las muestras obtenidas por Tianwen-2 podrían aportar información inédita sobre la evolución de la Luna y ofrecer nuevas pistas sobre la formación y dinámica de los cuerpos menores del Sistema Solar.
