La Municipalidad de Rafaela comenzó a implementar un sistema de láseres verdes para reducir la concentración de aves en el centro y el microcentro de la ciudad. La tecnología, de carácter no letal, busca modificar el comportamiento de las especies sin causarles daño y forma parte de una estrategia integral para disminuir el impacto sanitario y ambiental que generan las grandes bandadas que cada tarde se posan en árboles y espacios públicos.
El principal problema está relacionado con el estornino, una especie invasora que utiliza los árboles del microcentro como sitio de descanso. Estas aves llegan diariamente al casco urbano entre las 18 y las 18.30, luego de alimentarse en sectores periurbanos, favorecidas además por el fenómeno de isla de calor que presenta el centro de la ciudad.
Cómo funcionan los láseres
Los dispositivos emiten un haz de luz verde que realiza barridos programados sobre las copas de los árboles donde suelen posarse las aves. Al percibir ese movimiento como una amenaza, los animales abandonan el lugar y buscan otros sitios para descansar.
El sistema no produce daños sobre la fauna y apunta únicamente a modificar el comportamiento de las aves para evitar su concentración en sectores urbanos. Actualmente funciona entre las 18 y las 20, aunque los equipos tienen capacidad para operar durante las 24 horas si fuera necesario.
Los dos primeros dispositivos fueron instalados en el sector comprendido por los bulevares Lehmann, Hipólito Yrigoyen y Santa Fe, donde se registra la mayor concentración de aves. Cada uno posee un alcance de hasta 2.500 metros y fue incorporado luego de una etapa de pruebas desarrollada durante el año pasado.
Un plan integral para mejorar la convivencia
La utilización de los láseres forma parte de una estrategia más amplia que comenzó con la colocación de redes sobre algunos árboles para impedir que las aves los utilicen como dormideros.
Además, el municipio trabaja en la recuperación de barreras forestales y en la creación de nuevos corredores biológicos para favorecer que las especies se trasladen hacia espacios más adecuados fuera del casco urbano.
El objetivo es reducir las grandes concentraciones de aves en el microcentro sin afectar su bienestar ni alterar la biodiversidad, favoreciendo una convivencia más equilibrada entre la fauna y los vecinos.
Desde el municipio señalaron que Rafaela es la primera ciudad del país en aplicar esta tecnología con este objetivo y adelantaron que el funcionamiento del sistema será monitoreado de manera permanente para evaluar su efectividad.





















