El juez Civil y Comercial de Reconquista, Fabián Lorenzini, deberá definir en las próximas horas el futuro de Algodonera Avellaneda, luego de una tensa audiencia realizada este jueves y de la que participaron los distintos actores del concurso preventivo .
La mayor preocupación es que el período de exclusividad previsto por la Ley de Concursos para negociar con los acreedores concluyó sin acuerdo entre la empresa y el Banco Nación Argentina, que es el principal acreedor. Ante ese escenario, la concursada le pidió al magistrado que excluya del cómputo el voto del banco estatal, algo que rechazó la entidad.
Panorama dificil y complejo
Durante la audiencia, el juez Lorenzini describió el proceso como una situación “difícil” y “compleja” que involucra a una empresa en estado de insolvencia. En tanto, los representantes de Algodonera Avellaneda insistieron en que existen posibilidades concretas de recuperación, al destacar el esfuerzo de los trabajadores y la paciencia de los acreedores, además del apoyo financiero y operativo del Grupo Grassi, propietario de la Nueva Vicentín Argentina.
Uno de los momentos más tensos de la audiencia se produjo cuando la defensa de Algodonera Avellaneda cuestionó el origen mismo del crédito otorgado por el Banco Nación.
Por su parte, el Banco Nación negó que sea un acreedor abusivo y sostuvo que la legislación concursal establece causales taxativas para excluir un voto, ninguna de las cuales se verifica en este caso.
También afirmó que la propuesta presentada por Algodonera Avellaneda implica quitas muy importantes, extensos plazos de espera y condiciones incompatibles con la obligación del banco de resguardar patrimonio público.
Por último, la sindicatura advirtió sobre el impacto de una quiebra, que demandaría más de 8.000 millones de pesos únicamente para afrontar las indemnizaciones laborales. Estimó además que el valor de los activos de la empresa es de alrededor de 13.000 millones de pesos.
No obstante, advirtió que la venta de esos bienes no sería sencilla debido a la crisis que atraviesa la industria textil y a la escasez de potenciales compradores.
El cierre del juez
Al cerrar la audiencia, Lorenzini manifestó que le llamó la atención la información aportada por los representantes de la Nueva Vicentín respecto de la asistencia financiera que están brindando a la empresa, dato que -según señaló- no había sido mencionado previamente por la sindicatura.
El magistrado calificó la audiencia como “buena” y dejó abierta la posibilidad de que “en los próximos días pueda haber un nuevo rumbo” para el proceso.





















