En una entrevista profunda y necesaria, Erika Lederer, cofundadora de “Historias Desobedientes” y autora del libro No lo perdono, compartió su testimonio como hija de un médico vinculado a los crímenes de lesa humanidad en Campo de Mayo. Lederer analizó el contexto actual de la Argentina, al que calificó como “negacionista y reivindicatorio de la dictadura”.
“La memoria es un ejercicio de todos los días y es colectivo”, afirmó la abogada mediadora, quien recordó que su camino público comenzó en 2016 tras realizarse un ADN a pedido de Abuelas de Plaza de Mayo, el cual confirmó su identidad como hija del médico militar que actuó en la maternidad clandestina de Campo de Mayo. “En 2017 formamos el colectivo para aportar a la justicia desde lo que pudiéramos recordar, por poco que sea”, señaló.
El rol de los “desobedientes” y la justicia
Lederer fue contundente al diferenciar su postura de la de otros hijos de represores que hoy ocupan cargos públicos. “Queremos delimitarnos de los ‘hijos obedientes’ que hoy tienen puestos estratégicos en el Gobierno”, disparó, mencionando directamente a figuras del Ejecutivo nacional.
Además, destacó la importancia de juzgar la complicidad civil: “Hay una gran deuda de la democracia: casi no hay cómplices civiles condenados. Centros clandestinos funcionaban en fábricas que las patronales prestaban a los militares, como el caso de Techint en Campana, donde trabajó mi padre”.
Actualidad y persecución
La autora de No lo perdono vinculó la lucha por los derechos humanos con la situación social presente. “Los derechos humanos no son algo fijo, se actualizan. Hoy el negacionismo pretende impunidad para los genocidas de ayer, pero también para las fuerzas represivas del hoy que golpean a jubilados”, expresó.
En un plano personal, Lederer denunció haber sido víctima de persecución política: “Soy despedida del Ministerio de Justicia. El año pasado sufrí dos despidos y todavía hay 2.400 compañeros afuera en áreas clave como la Secretaría de Derechos Humanos, lo que hace muy difícil mantener los Sitios de Memoria”.
Un llamado a las calles
De cara a la conmemoración del Día de la Memoria, la activista instó a la sociedad a no tratar la fecha como algo “folclórico”. “Que el 24 no quede solo en una fecha conmemorativa. Hagamos carne las políticas de Memoria, Verdad y Justicia. El lugar de la sociedad es la calle; la herramienta es la protesta y la movilización”, concluyó.
Cabe recordar que en Santa Fe, la convocatoria para este 24 de marzo será a las 17:00 horas, marchando desde la Plaza del Soldado hasta la Plaza de Mayo frente a la Casa de Gobierno.





















