La tragedia forestal que se inició el pasado 5 de enero en Puerto Patriada, Chubut, dejó una marca imborrable en el noroeste patagónico. El fuego, que se unió al foco iniciado en el Parque Nacional Los Alerces, arrasó con más de 60.000 hectáreas de bosque nativo, infraestructura y viviendas. Ante este escenario, la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) Patagonia lanzó una propuesta inédita: el primer curso de extensión para restauradores forestales.
En diálogo con LT9, el ingeniero agrónomo Juan Pablo Acosta, integrante de la organización, explicó que la iniciativa surge de la necesidad de dar respuesta al “pasivo ambiental y económico” que deja el fuego. “No es que uno se repone de una temporada a la otra. Las brigadas comunitarias de vecinos, que en verano combaten el fuego para salvar sus casas, necesitan una propuesta política para los meses de invierno”, señaló.
Formación y acción en el territorio
El curso tuvo una respuesta masiva, con más de 400 solicitudes en pocos días. El primer grupo de 100 restauradores ya finalizó su formación con una jornada de plantación de 300 árboles nativos, entre los que se encuentran especies como Ciprés de la Cordillera, Coigüe, Maqui y Arrayán.
“Nuestra idea no es reemplazar al Estado, sino mostrar que otra forma de construir es posible y que el Estado tome esto como política pública”, afirmó Acosta. El objetivo es que las brigadas no solo actúen en la emergencia, sino que se profesionalicen en la restauración a contrastación durante los meses de frío.
Hacia un Congreso Nacional en noviembre
La ambición de la propuesta trasciende la escala local. Acosta adelantó que para el mes de noviembre planean realizar en la Comarca Andina el primer Congreso Nacional de Combate, Prevención y Restauración Comunitaria Forestal. “Hay brigadas comunitarias en San Luis, en Córdoba y en muchos lugares donde el pueblo se organiza. Queremos unificar tres o cuatro puntos para construir una política nacional forestal desde el territorio”, sostuvo el ingeniero.
Cómo colaborar: “Planta Futuro”
Para sostener la reforestación activa, la UTT lanzó junto a la agencia Tierra Viva la campaña “Planta Futuro”. A través de una donación la organización adquiere plantines producidos en la Escuela Agrotécnica 717 de Lago Puelo para ser trasplantados en las zonas devastadas.
“Hoy miro por mi ventana y veo todo quemado; el incendio me pasó a 200 metros. Salimos con esta propuesta por la positiva porque la situación es desesperante, pero la organización de la comunidad es lo que nos da esperanza”, concluyó Acosta.





















