La Cámara de Diputados de Santa Fe resolvió postergar el debate de la denominada Ley Antitrapitos, la iniciativa que pretende prohibir la actividad de los cuidacoches en todo el territorio provincial y que ya cuenta con media sanción del Senado.
La decisión fue tomada por el bloque oficialista Unidos luego de que la Iglesia Católica de Rosario expresara públicamente fuertes cuestionamientos al proyecto. Desde distintos sectores eclesiásticos advirtieron que una prohibición total podría profundizar la exclusión social de quienes hoy subsisten con esa actividad en la vía pública.
El tratamiento legislativo, que estaba previsto para este jueves, quedó descartado. En cambio, la Cámara baja abrirá una instancia de diálogo y análisis antes de avanzar con una definición. La próxima semana habrá una reunión con representantes de la Iglesia para escuchar sus planteos y evaluar posibles alternativas.
Uno de los principales referentes en fijar postura fue el arzobispo de Rosario, monseñor Eduardo Martín, quien sostuvo que impedir la actividad sin ofrecer soluciones concretas implicaría empujar a estas personas hacia una situación de mayor marginalidad.
Los diputados también buscarán conocer de primera mano el trabajo que viene realizando la Iglesia con los cuidacoches de Rosario. Según trascendió, en las últimas semanas hubo encuentros con trabajadores informales para interiorizarse sobre sus condiciones de vida y las dificultades económicas que atraviesan.
Además, la institución religiosa ya había presentado un documento ante la Legislatura provincial donde dejó asentada su mirada sobre el conflicto y pidió abordar la problemática desde una perspectiva social y no únicamente punitiva.
Dentro del propio oficialismo existen diferencias sobre el alcance de la norma y sobre cómo aplicar una eventual prohibición sin generar consecuencias sociales más graves. Frente a ese escenario, los legisladores optaron por evitar una votación dividida y dar más tiempo a la discusión parlamentaria.
Por ahora, el proyecto quedó en pausa mientras continúan las negociaciones y se intenta construir un mayor consenso político y social alrededor de una iniciativa que genera posiciones encontradas.





















