Un estremecedor testimonio volvió a circular y genera impacto por los detalles de un supuesto episodio ocurrido en 1988 en la zona de Ongamira, en la provincia de Córdoba. Según el relato, un grupo de aproximadamente 30 personas participaba de una meditación cuando se produjo una situación que hasta hoy no logran explicar.
En medio de la noche, con el cielo completamente nublado, los participantes formaron un círculo y comenzaron a entonar mantras. Minutos después, aseguran que las nubes se abrieron justo sobre ellos y apareció una especie de nave semitransparente suspendida a pocos metros.

De acuerdo con lo narrado, desde esa estructura descendió una luz que tomó forma humanoide. La figura, de aspecto alto, vestida de blanco y con el rostro visible, se habría acercado uno por uno a los presentes. Sin emitir palabras, extendía sus manos y los tocaba directamente.
Lo más inquietante ocurrió después. Al volver al campamento, varios de los participantes descubrieron que tenían marcas en el cuerpo con forma de mano. Aunque llevaban ropa de abrigo, las señales se veían en la piel, enrojecidas, como si hubieran sido quemaduras, pero sin daño en la vestimenta.

El episodio también incluyó otros fenómenos que aumentaron el misterio. Algunas personas afirmaron haber entrado en estados profundos de conciencia y aseguraron haber vivido experiencias fuera del cuerpo. Incluso hubo quienes necesitaron asistencia para “volver” de ese estado.

Con el paso del tiempo, el caso se convirtió en uno de los relatos más impactantes vinculados a esa región. Sin pruebas materiales que lo respalden, la historia sigue generando debate entre quienes buscan explicaciones racionales y quienes sostienen que se trató de un contacto real con entidades desconocidas.






















