En medio del debate legislativo por la reforma del Código de Convivencia, el senador provincial Ciro Seisas brindó detalles en LT9 sobre el proyecto de su autoría que busca prohibir la actividad de los cuidacoches en todo el territorio santafesino. Tras una reunión con secretarios de control de diversas ciudades, el legislador aseguró que existe un “acuerdo unánime” sobre la necesidad de una herramienta legal superior a las ordenanzas vigentes.
“Estamos discutiendo un tema de hace 30 años. Ciudades como Santa Fe, Reconquista o Santo Tomé intentaron esquemas de regularización que terminaron fracasando. Conforme avanza el deterioro social y el Estado no interviene, empieza a imperar la ley del más fuerte”, analizó Seisas en diálogo con La Nueva Nueve.
Prohibición y abordaje social
El proyecto, que ya cuenta con media sanción del Senado y ahora es analizado en Diputados, se apoya en tres pilares: la prohibición taxativa de la actividad, la identificación de quienes la ejercen para detectar antecedentes o pedidos de captura, y un abordaje social para los casos de vulnerabilidad extrema.
“Insistimos en la figura de la prohibición porque hoy es una actividad que no está permitida, pero tampoco prohibida. Eso genera un gris donde grupos organizados explotan a personas para cobrar una especie de ‘derecho de explotación’ totalmente irregular”, denunció el senador.
El rol de los municipios y la Justicia
Uno de los puntos que generó mayores dudas en la Cámara Baja es la capacidad operativa de los municipios más pequeños para aplicar la ley. Al respecto, Seisas aclaró que no se busca crear nuevas estructuras burocráticas: “No es la incorporación de nuevos agentes en territorio. Lo que planteamos es dotar a los municipios de una estructura de actuación contravencional”.
En ese sentido, el legislador propuso la figura de un juez de faltas o comunitario que pueda intervenir en la persecución no penal. “Como no es un delito, sino una contravención, no interviene el MPA de movida, sino la Policía y la Justicia local. La idea es disuadir: si hay reincidencia, se aplican sanciones que van desde el trabajo comunitario hasta la detención en casos de organizaciones extorsivas”, detalló.
Hacia una ley de consenso
Seisas se mostró optimista respecto al trámite legislativo y la posibilidad de incorporar cambios sugeridos por los intendentes. “Me parece saludable que haya debate. Nuestra idea es mantener un espacio de trabajo con Diputados para que, cuando el proyecto vuelva al Senado, tengamos la mejor ley posible y no debamos revertir cambios”, concluyó.
Finalmente, el senador pidió realismo a la sociedad sobre la aplicación de la norma. “El que diga que al día siguiente de aprobada la ley no habrá más trapitos, le está mintiendo a la gente en la cara. No es lo que va a pasar. Vamos a tener años de una gradualidad en la implementación de la ley hasta lograr el orden en la calle que sea igual para todos”, concluyó.





















