Leonardo, productor rural de la zona de Monte Buey, asegura haber sido protagonista de una serie de episodios que todavía generan interrogantes. Los acontecimientos tuvieron lugar en un establecimiento cercano a Inriville y al río Saladillo y, según su relato, comenzaron con la aparición reiterada de una luz durante las horas de la madrugada.

La situación no quedó limitada a aquellas apariciones. Con el paso del tiempo, el productor comenzó a encontrar diferentes señales en el predio, entre ellas círculos quemados sobre el terreno, huellas de origen desconocido y árboles que, según describió, presentaban alteraciones.

Pero uno de los elementos que más llamó la atención fueron las heridas y marcas que la víctima asegura haber presentado en su propio cuerpo. Las lesiones forman parte del material reunido durante la investigación y constituyen uno de los aspectos más llamativos del relato.

A los episodios registrados en el exterior se sumaron otros acontecimientos que, de acuerdo con el testimonio del productor, también tuvieron lugar dentro de la vivienda y en sus alrededores. La sucesión de situaciones llevó a que el caso fuera seguido por el grupo SIRIUS.

La investigación se extendió durante más de un año y medio, con el relevamiento de los distintos episodios denunciados y el análisis de los elementos relacionados con lo sucedido en el establecimiento.

Las fotografías de las lesiones, las señales encontradas en el terreno, las huellas y aquella misteriosa luminosidad forman parte de un conjunto de episodios que los investigadores consideran llamativos y que todavía despiertan preguntas.

¿Qué ocurrió realmente en aquel establecimiento rural? ¿Se trató de fenómenos naturales, de un episodio que todavía no encuentra explicación o de un posible acontecimiento vinculado con el fenómeno extraterrestre? El caso continúa abierto y las imágenes de las heridas suman un nuevo elemento al misterio.





















