En un anuncio de alto impacto para el bolsillo de las familias santafesinas, funcionarios provinciales presentaron este miércoles en el Salón Auditorio de la Casa de Gobierno el Plan de Protección de los Ingresos de los Trabajadores. La iniciativa, calificada como una experiencia inédita en el país, ofrece un rescate financiero integral y herramientas de desendeudamiento para mitigar la asfixia económica que padecen miles de personas en la bota.
La presentación estuvo liderada por la vocera del Gobierno de Santa Fe, Virginia Coudannes, junto al ministro de Economía, Pablo Olivares, y la secretaria de Función Pública y Recursos Humanos, Malena Azario.
Un contexto crítico en las familias
Durante la apertura, Virginia Coudannes destacó que la medida nace por una orden directa del gobernador Maximiliano Pullaro de “no mirar para el costado” ante una macroeconomía nacional que no arranca. “A veces la única opción es endeudarse, pero venimos a presentar que también hay otra posibilidad”, enfatizó la vocera antes de aportar cifras alarmantes que contextualizan la emergencia.
A nivel nacional, la mora en créditos del sistema financiero tradicional trepó al 11,2%, mientras que en entidades no financieras supera el 29% . Esta realidad golpea fuertemente a Santa Fe:
- 33% de los empleados estatales de la provincia registran descuentos por créditos directamente en sus recibos de haberes [1, 2].
- 12.000 agentes públicos sufren quitas superiores al 25% de sus ingresos [1, 2].
- 7.000 jubilados santafesinos y 60.000 trabajadores privados y autónomos se encuentran en idéntica situación de asfixia financiera [1, 2].
Las medidas: baja en el tope de retención y reordenamiento
El ministro de Economía, Pablo Olivares, puntualizó que el plan aborda a todos los trabajadores sin distinción, pero detalló la primera batería de medidas de aplicación inmediata para el personal dependiente del Poder Ejecutivo.
La medida central y de mayor impacto apunta al Código Único de Administración de Descuento (CUAD): el tope máximo de afectación del salario pasará del 50% actual a un estricto 25%. El nuevo límite regirá para todas las nuevas operaciones que se realicen a partir de la inminente firma del decreto.
“El objetivo es preservar la mayor proporción del recibo de sueldo para que la gente lo reciba en su cuenta bancaria y haga con ese ingreso lo que decida hacer”, señaló el titular de la cartera económica. Además de liberar recursos inmediatos de subsistencia para los endeudados, el gobierno proyecta que este flujo de dinero fresco se volcará de lleno a motorizar el consumo en los comercios locales.
Tres caminos para las deudas vigentes de estatales
Para las deudas actuales que hoy superan ese flamante techo del 25%, el Estado santafesino ofrecerá alternativas de resolución progresiva para garantizar que a ningún trabajador público se le descuente más de ese porcentaje:
- Refinanciación forzada: Se exigirá a los operadores que refinancien a tasas más bajas (similares a las del Banco Nación) para bajar la cuota. Quienes no acepten, perderán la habilitación para operar con el código de descuento del Estado.
- Compra de deuda: Otra entidad adherida podrá ofrecerle al trabajador comprar y refinanciar sus deudas vigentes con mejores tasas y planes.
- Auxilio directo del Estado: Si las opciones anteriores fallan, la provincia le descontará solo el 25% al empleado y el Gobierno cubrirá la diferencia con una asistencia a tasa cero. Esa diferencia se acumulará como crédito y el Estado la recuperará recién cuando la cuota original comience a bajar del tope permitido.
Como línea suplementaria, el agente financiero provincial habilitará una línea de préstamos voluntaria para consolidar todas las deudas en una sola. Tendrá un plazo de hasta 60 meses, tasa bonificada y un dato clave: dos meses de gracia para que las familias reacomoden sus finanzas.
Líneas para el sector privado, autónomos y vulnerables
Olivares insistió en que el gobierno busca romper los viejos tabiques entre el sector público y el privado porque “familia es una sola”. Para los trabajadores en relación de dependencia del sector privado y autónomos, se impulsarán cuatro herramientas fundamentales:
- Créditos en el Banco Santa Fe: Préstamos a tasa promocional para precancelar deudas y unificarlas a plazos de hasta cinco años.
- Convocatoria a la banca regional: Se sumará a otras entidades con sede en la provincia para que ofrezcan líneas promocionales de asistencia familiar.
- Acuerdos institucionales: Se promoverán líneas de largo plazo trabajadas en conjunto con cámaras empresarias, mutuales y sindicatos.
- Banco Solidario: Se reconvertirá este instrumento (actualmente para microemprendedores) como última instancia de inclusión financiera para trabajadores con ingresos intermitentes o irregulares que no califican en la banca convencional.
Con este paquete, el Gobierno de Santa Fe busca atenuar también el alarmante incremento en los pedidos de concursos y quiebras de los empleados, permitiéndoles reestructurar sus pasivos antes de llegar a instancias judiciales críticas.





















