Una receta clásica, bien cremosa por dentro y crocante por fuera, pensada para rendir para 3 a 4 personas (salen unas 12 a 15 croquetas medianas).
Ingredientes
Para el relleno (base y crema):
Espinaca:500 g fresca (o 1 paquete de congelada, bien escurrida).
Queso:150 g de queso cremoso/cuartirolo, mozzarella o queso azul/sardo (el que más te guste para estirar o dar sabor).
Manteca:50 g.
Harina 0000:50 g (unas 2 cucharadas soperas colmadas).
Leche:400 ml (caliente o a temperatura ambiente).
Ajo:1 diente picado fino.
Cebolla:1 chica, picada bien finita.
Condimentos: sal, pimienta negra recién molida y una buena pizca de nuez moscada(infaltable para la salsa blanca).
Para la cubierta (empanado):
Harina:cantidad necesaria (unas 3 cucharadas).
Huevos:2 unidades (batidos con una pizca de sal).
Pan rallado (o panko):cantidad necesaria.
Para la cocción:
Aceite neutro(girasol o maíz) si las vas a freír, o un chorrito para la placa si salen al horno.
Paso a paso
Paso 1: La espinaca
Si usás espinaca fresca, lavala bien y cocinala en una sartén o olla tapada sin agregar agua (con el agua del lavado alcanza) solo 2 o 3 minutos hasta que se reduzca.
El truco clave:dejala enfriar un poco y escurrila con fuerza usando las manos para sacarle todo el líquido sobrante. Si queda con mucha agua, la masa se ablanda.
Picá la espinaca bien finita y reservala.
Paso 2: La salsa blanca espesa (Masa de croqueta)
En una sartén amplia a fuego medio, derretí los 50 g de manteca. Agregá la cebolla y el ajo picados con una pizca de sal y rehogá hasta que la cebolla esté transparente.
Sumá los 50 g de harina de golpe y revolve continuamente con cuchara de madera o batidor de alambre durante 1 o 2 minutos. Esta mezcla (roux) debe cocinarse para que la masa no tenga gusto a harina cruda.
Verté la leche poco a poco, sin parar de revolver, para que no se formen grumos. Cociná a fuego medio hasta que rompa hervor y espesé bien. Debe quedar una bechamel bien densa.
Condimentá con sal, pimienta y la nuez moscada.
Paso 3: Integrar y enfriar
Incorporá la espinaca picada a la salsa blanca espesa y mezclá bien durante 1 minuto al fuego para que se integre todo.
Apagá el fuego y sumá el queso cortado en cubitos pequeños. Revolvé para que se distribuya (si es un queso bien cremoso o mozzarella, empezará a fundirse e integrarse).
Pasá la preparación a una fuente o plato llano, extendela para que enfríe parejo, tape en contacto con papel film (o una bolsa limpia) para que no se le haga costra, y llevá a la heladera por lo menos 2 horas (si es de un día para el otro, mucho mejor). La masa tiene que estar bien firme para moldearla sin problemas.
Paso 4: Armado y empanado
Prepará 3 recipientes hondos: uno con harina, otro con los 2 huevos batidos y otro con el pan rallado.
Tomá porciones de la masa fría con una cucharada y dales forma con las manos (pueden ser cilíndricas o bolitas del tamaño de una nuez).
Pasá cada croqueta por harina (sacudí el exceso), luego por huevo batido y finalmente por pan rallado.
Opcional recomendado:Para que no se abran al cocinar, pasalas una segunda vez por huevo y pan rallado (doble empanado).
Paso 5: Cocción
Fritas (La versión tradicional y crocante):
Calentá abundante aceite en una sartén profunda a fuego medio-alto (170°C – 180°C). Dorá las croquetas en tandas pequeñas de 2 a 3 minutos, girándolas para que se doren parejo. Retirá sobre papel absorbente.
Al horno:
Precalentá el horno a 200°C (fuerte). Aceitá bien una asadera, acomodá las croquetas y rocíalas con un hilo de aceite por arriba. Horneá de 12 a 15 minutos hasta que estén doradas y crocantes.





















