El reciente temporal que descargó acumulados de hasta 300 milímetros en cortos períodos de tiempo no solo saturó los suelos del norte santafesino, sino que puso en jaque el ritmo de la cosecha gruesa. En diálogo con LT9, el licenciado Germán Iturriza brindó un panorama sobre lo que viene en materia climática y el complejo escenario macroeconómico que frena las ventas de granos.
Una “ventana” clave antes del próximo temporal
Iturriza explicó que el fenómeno reciente fue causado por una baja presión de desplazamiento muy lento, algo que ya advertían los mapas. Aunque ahora se transita una breve tregua, el especialista alertó sobre nuevas complicaciones: “Hacia domingo o lunes vuelve la inestabilidad, pero los días más peligrosos en términos de acumulados totales serán el 23 y 24 de abril”.
Ante este escenario, el mensaje para los productores es urgente: “La recomendación es aprovechar esta ventana y cosechar. Si se puede sacar el grano, hay que hacerlo ahora”. La soja es particularmente sensible a los excesos de humedad, que pueden provocar la apertura de vainas o la proliferación de hongos.
Por qué el productor “retiene” la soja
Consultado sobre la fluidez de las ventas, Iturriza señaló que, si bien el maíz tuvo buen movimiento, la soja argentina está estancada. “El productor no está vendiendo. El problema principal es que los pesos se nos derriten de las manos”, graficó.
Según su análisis, la combinación de inflación con apreciación cambiaria (baja del dólar) genera un “combo anti-venta”. “Alguien que vendió soja pensando en un valor de 335 dólares hizo un gran negocio en moneda extranjera, pero en pesos perdió, porque sus costos —como el combustible— suben al ritmo de la inflación o más, mientras el tipo de cambio baja”, explicó.
La dependencia de la soja paraguaya y el contexto global
Otro dato relevante aportado por el licenciado es la situación de la industria aceitera local, que hoy depende fuertemente de la importación de grano de Paraguay para mantener los estándares de calidad. “Necesitamos la soja paraguaya por su alta proteína para llegar a los mercados europeos; sin esa mezcla, la soja argentina no alcanzaría los niveles requeridos”, precisó.
Finalmente, sobre el conflicto bélico internacional, Iturriza indicó que, a diferencia de la guerra Rusia-Ucrania en 2022, los eventos actuales no han disparado los precios de los granos debido al arrastre de stocks mundiales, aunque sí han encarecido los costos logísticos y de combustibles, achicando aún más el margen de ganancia del productor santafesino.






















