Connect with us

Hi, what are you looking for?

Deporte Nueve

Claudio Gugnali: “Messi llega al Mundial: lo vi intacto, con hambre y más líder que nunca”

El entrenador de la Selección Nacional del Ascenso pasó por Estadio 9 y dejó una mirada profunda y sin filtros sobre el presente y el futuro del fútbol argentino. Desde la vigencia de Lionel Messi rumbo a 2026 hasta el trabajo en juveniles, las falencias estructurales de los clubes y el contraste con la Selección, en una charla rica en conceptos, anécdotas y definiciones.

Si hay un eje que atraviesa el presente del fútbol argentino, ese es Lionel Messi. Y Claudio Gugnali no dudó cuando se le preguntó por el próximo Mundial: “Para mí lo va a jugar”. La frase, contundente, no quedó aislada. Se sostiene en una vivencia reciente: “Estuve con él la semana pasada y lo veo impecable, con unas ganas enormes. Está intacto. Cuando agarra la pelota y encara, tiene una velocidad superior, está explosivo, le pega como siempre”.

Pero más allá de lo físico, el experimentado formador puso el foco en una evolución que considera clave: “Lo noté más maduro, más hombre. Está al tanto de todo, sigue el fútbol argentino, pregunta por jugadores, por gente. Es un argentino apasionado, aunque viva afuera”. Incluso compartió un momento íntimo: “Hablamos de la familia, de cosas normales. Yo voy a ser abuelo y me firmó algo para mi futuro nieto. Es un tipo muy cercano”.

Gugnali también trazó una línea entre el presente de Messi y su contexto: “Ahora está muy bien en Miami, tranquilo. En París la pasó mal, no solo en lo futbolístico sino en lo humano. Hoy está en un lugar donde disfruta, y eso se nota”.

Aun así, no esquivó la pregunta inevitable: ¿qué pasará después? “Va a haber futuro porque hay una base muy buena: Enzo Fernández, Mac Allister, Julián Álvarez, el Cuti Romero… pero como Messi, no hay otro”. Y enseguida amplió: “Lo importante es la estructura. Hoy hay una interrelación permanente entre la Sub-17, la Sub-20 y la mayor. Eso antes no pasaba así”.

En ese engranaje, destacó nombres propios: “Con Aimar, Placente y Scaloni hay gente que entiende el proceso. Se manejan con humildad, equilibrio. Copiaron mucho de Sabella en lo humano, en las formas. Era un ejemplo muy fácil de seguir”. Sobre Scaloni, en particular, recordó: “Él escuchaba mucho a Alejandro Sabella. Esa influencia fue muy fuerte”.

La figura de Sabella apareció varias veces en la charla, siempre desde la admiración: “Fue casi imbatible. En Estudiantes tenía cerca del 75% de efectividad y en la Selección también. Pero más allá de los números, era su calidad humana. A Alejandro todavía lo sueño”. También recordó a Miguel Ángel Russo: “Fue compañero nuestro. Lo quiero mucho, pero con Sabella el vínculo era distinto, más profundo”.

También podés leer:  Unión, ante un desafío límite: visita a Boca con la permanencia en juego

En paralelo al análisis de la élite, Gugnali profundizó en su trabajo actual con juveniles, donde destacó la citación de tres jugadores de Colón para los Juegos Suramericanos de la Juventud en Panamá. “Colón siempre aporta muy buenos chicos. Valentino Albornoz es un delantero potente, fuerte, goleador. Gabriel Lobato es un volante central muy táctico, con buena técnica y resolutivo. Y Santino González es un lateral con doble perfil, que puede jugar por ambos lados”.

Sobre el contexto del torneo, explicó: “Va a ser un selectivo con muchos chicos del ascenso, porque la Sub-17 está jugando el Sudamericano. Es una oportunidad enorme para jugadores que a veces quedan fuera del radar”.

Y en ese punto, destacó el valor del trabajo territorial y la red de contactos: “Hoy el coordinador de Colón es Alejandro ‘Poroto’ Russo, un chico que conozco. También está Diego Colotto, que lo dirigí de joven y siempre fue muy maduro. Si ellos me dicen ‘este es el mejor’, yo confío. También lo de Martín Minella, que hizo un gran trabajo, muy serio. Todo eso suma”.

Para Gugnali, la formación va mucho más allá de lo futbolístico: “Yo les puedo perdonar un pase mal dado, un penal errado, pero no que no sean respetuosos. El ‘buen día’, el ‘gracias’… eso no puede faltar, y menos representando a la Selección”.

Al analizar el fútbol argentino, el contraste con la estructura de la Selección fue inevitable: “En Ezeiza hay orden, pertenencia, conexión. Estás entrenando y aparece un jugador de la mayor a ver la práctica. Todo convive. Eso es un bloque”. Y marcó la diferencia con los clubes: “Muchas veces no pasa. La Primera entrena lejos de las inferiores, no hay conexión”.

En ese sentido, puso como ejemplo a Unión: “Lo que hace es un milagro. No tiene un predio acorde, tiene Casasol que es chico comparado con otros clubes, y aun así saca jugadores”. Pero fue claro: “El día que Unión tenga ocho canchas, dos sintéticas, una estructura fuerte… ahí va a dar un salto enorme”.

También podés leer:  Colón ya tiene agenda: cuándo vuelve a jugar en el Brigadier ante San Miguel

La importancia de la infraestructura, según Gugnali, es total: “El predio es la fábrica del futbolista. Ahí se forma todo: lo técnico, lo físico, pero también lo humano. En Vélez, por ejemplo, enseñan hasta a cruzar la calle. Todo es formación”.

También se refirió al nivel del ascenso: “Es muy parejo, muy combativo. Pero la necesidad y la urgencia llevan a que se priorice el no perder. Y eso genera cierta mezquindad”. En esa línea, insistió: “Me gustaría que jueguen más chicos, porque hay muy buenos”.

Otro de los temas abordados fue el avance de las sociedades anónimas deportivas: “Se pierde la esencia, la pertenencia. Se transforma en una fábrica de empleados. Y no hay nada más lindo que jugar por amor a una camiseta”.

En medio de tanto análisis, también hubo lugar para lo emocional. Al hablar de su paso por Unión, Gugnali se sinceró: “Me dio una contención enorme en un momento muy difícil. Estaba atravesando una enfermedad muy grave, con riesgo de vida, y el club me sostuvo. Me mandaban mensajes, resultados… eso no se olvida más”. Y agregó: “Después terminé dirigiendo al primer equipo y jugando una final. Pasé por todo. Hice amigos para toda la vida”.

Finalmente, al referirse al cruce del sábado entre Estudiantes y Unión, eligió no elegir: “Quiero mucho a los dos… voy al empate”, dijo con una sonrisa.

En una charla extensa y profunda, Gugnali dejó una idea que atraviesa todo: el talento en Argentina está asegurado, pero necesita estructura, orden y continuidad. Mientras tanto, hay una certeza que sostiene la ilusión colectiva: Lionel Messi sigue vigente, con hambre, y —según quienes lo conocen de cerca— listo para una última función.

Autor

Te puede interesar

Deporte Nueve

El delantero de la Reserva tatengue pasó por Magazine Deportivo y repasó su camino desde un pequeño pueblo santafesino hasta su presente en Unión....

Deporte Nueve

El Tatengue afronta una parada brava en la Bombonerita con la obligación de sumar y frenar su caída en la Liga Nacional. El cierre...

Deporte Nueve

El Sabalero modificó la programación de su próximo compromiso como local por cuestiones organizativas y de seguridad. Además, se confirmó una sanción que impactará...

Deporte Nueve

El delantero sabalero repasó en Magazine Deportivo su camino lleno de obstáculos, las lesiones que casi lo alejan del fútbol y el sueño intacto...

Deporte Nueve

En la previa del duelo del sábado, el entrenador de San Miguel habló en Magazine Deportivo (LT9) y dejó definiciones sobre la realidad de...

Deporte Nueve

El delantero argentino padeció la rotura de ligamentos cruzados en el entrenamiento previo al amistoso y quedó automáticamente desafectado. La lesión llega en un...

Deporte Nueve

El arquero y capitán de Patronato habló en Estadio 9 por LT9 en la previa de un duelo especial ante el Sabalero. Destacó el...

Deporte Nueve

La AFA confirmó el cronograma de las últimas fechas del Torneo Apertura y el Tatengue tiene definidos días y horarios para sus próximos cuatro...

Publicidad

LT9. 1150. LA NUEVA NUEVE