El protagonista, identificado como Julio, oriundo de Córdoba asegura haber vivido una experiencia extraordinaria que, según su relato, cambió por completo su forma de entender la realidad.
Todo habría comenzado con una intensa experiencia extracorporal, un fenómeno en el que una persona percibe que su conciencia se separa del cuerpo físico. Julio afirma que durante ese episodio pudo verse desde afuera mientras sentía que era “absorbido” hacia un ovni.
En ese momento, asegura, fue llevado al interior de lo que describe como una nave extraterrestre. Allí dice haberse encontrado con una figura que identificó como Jesús de Nazaret, a quien describe como una presencia luminosa que le transmitió un mensaje espiritual.
Durante el encuentro, según su versión, comprendió que todos los seres humanos forman parte de una misma conciencia universal y que cada persona sería una especie de fragmento de esa fuente de energía o creación.
El relato también incluye referencias a conceptos asociados con la Ufología, el campo que estudia fenómenos vinculados a los Objeto volador no identificado. En ese contexto, el entrevistado sostiene que existirían civilizaciones extraterrestres avanzadas que interactúan con la humanidad en distintos niveles.
Aunque no existen pruebas científicas que confirmen este tipo de experiencias, relatos similares han sido documentados en distintos contextos espirituales y psicológicos, especialmente en casos vinculados a estados profundos de conciencia o a la llamada Experiencia cercana a la muerte.
Para Julio, sin embargo, lo más importante no fue el fenómeno en sí, sino el mensaje que asegura haber recibido: que cada ser humano posee una “luz interior” y que el desarrollo de la conciencia sería clave para comprender la verdadera naturaleza del universo.






















